La polémica que se desató en la primera semana del US Open por las molestias y problemas que provocaron durante los partidos muchos de los influencers acreditados por el torneo llegó hasta el All England Lawn Tennis Club de Londres. Y tras tomar nota de las críticas de jugadores y verdaderos fanáticos del tenis que se escucharon en Flushing Meadows en los últimos días, Wimbledon les bajó el pulgar y avisó que no habrá acreditaciones especiales para creadores de contenido en la próxima edición del Grand Slam inglés.
El certamen más tradicional del mundo de la raqueta, en el que se respeta el protocolo a rajatabla, no impedirá que los influencers compren sus tickets y asistan al torneo como público. Pero no les dará una credencial de prensa, con permisos especiales.
Vale recordar que el personal acreditado del Major británico tiene prohibido grabar vídeo en la mayoría de zonas del club y, sobre todo, durante los partidos, derecho reservado a las señales encargadas de las transmisiones oficiales y al staff de prensa del torneo, la ATP y la WTA y algunas excepciones más.
Además, se informó que el personal de seguridad confiscará objetos, como los anillos de luz, que puedan utilizarse para molestar durante los partidos, como ocurrió en Nueva York, cuando durante uno de los partidos de primera ronda del cuadro femenino una joven pasó varios minutos posando y sacándose fotos mientras se estaba jugando un punto.
This was one of the cringiest things I’ve ever seen live. The US Open used to be an actual tennis tournament https://t.co/1kAYND6VOe pic.twitter.com/c1jbi4lUlQ
— Danny Singer (@michiganboy310) September 2, 2026
Las reglas del tenis -como saben los amantes de este deporte- dicen que el público debe mantenerse sentado y en silencio cuando la pelota está en juego. Solo puede entrar y salir del estadio en los momentos de descanso de los jugadores (entre games impares o entre sets). Y no debe utilizar flashes o la luz del celular al tomar fotografías o grabar videos.
La mayor ola de críticas por el comportamiento de los creadores de contenido en Nueva York llegó tras un incidente en el debut de la japonesa Naomi Osaka. Durante el choque que la ex número 1 le ganó a la rusa Anastasia Zakharova en el mítico Arthur Ashe, el estadio de tenis más grande del mundo, el umpire Kader Nouni tuvo que retrasar la reanudación del encuentro para llamar la atención a un grupo de influencers que estaban grabando un video para TikTok.
«Tomen asiento. Por favor, chicos. En el palco que está detrás mío, por favor, tomen asiento. Gracias», se escuchó decir al juez francés por los alto parlantes, mientras las jugadoras esperaban en cancha listas para reanudar el juego. Hubo un claro murmullo en el resto de las tribunas, algunos silbidos y el inconfundible gesto de un hombre sentado justo abajo del palco en cuestión, que se tapó la cara de la vergüenza.
«Quien asiste a un evento deportivo debe respetar el deporte. Me parece una cuestión de cortesía básica informarse sobre la disciplina, especialmente en lo que respecta a la etiqueta. Que la gente contribuya a popularizar el tenis entre su propio público puede ser algo positivo, pero creo que debe gestionarse mucho mejor, sobre todo en situaciones como la que viví en mi partido de primera ronda», comentó Osaka días después, tras meterse en la tercera ronda.
Influencers have gone viral at the U.S.
Open in recent days – and not in a good way. In two separate incidents, influencers have distracted fellow spectators or disrupted matches. More and more people are attending the Open each year, and that means more influencers, which are… pic.twitter.com/U6lOolWm9i— CBS News (@CBSNews) September 4, 2026
La USTA (Asociación de Tenis de Estados Unidos, por sus siglas en inglés) creó una categoría especial de credenciales para influencers el año pasado, con la idea de «interactuar con los aficionados allí donde y como consumen contenidos», con «directrices formales que regulan el acceso y la captura de contenidos para los titulares de estas acreditaciones».
Este año, acreditó a unos 100, casi el doble que en la pasada edición, 20 de los cuales centran su cobertura en cuestiones laterales a lo estrictamente tenístico como la oferta gastronómica que se ofrece a los espectadores. Muchos, incluso, no tuvieron problemas en reconocer que ni siquiera les interesa ver tenis y van a Flushing Meadows solo a generar contenido para sus redes sociales. El problema es, como reclaman jugadores y fanáticos del deporte, que no respetan las reglas y generan demasiadas molestias durante los partidos.
«La gente entra como le da la gana, se mueve, habla y el torneo lo tolera. No sé si es lo mejor para los jugadores y para el deporte en general. Creo que hay muchas reglas que se podrían cambiar en el tenis, pero esta sin duda no es una de ellas», se quejó el francés Adrian Mannarino.
«Creo que es genial tener una nueva demografía y creo que ayuda a que el deporte crezca. No tengo ningún problema con los influencers. Pero tienen que seguir la etiqueta correspondiente. Nada de fotografía con flash. Intenta no hablar demasiado alto. Ashe es una cancha muy ruidosa, así que estoy acostumbrada. Definitivamente no cosas como hacer playback de TikToks y eso en medio de un punto. No es solo por los jugadores, sino por la experiencia de los espectadores, por los que están alrededor», analizó la estadonidense Coco Gauff.
How as a grown man you aren’t embarrassed by this is beyond me. It’s time to ban influencers from sports. https://t.co/s9LC0oOaz4 pic.twitter.com/C8LEYQmPqg
— Little Kevin 5, cpa (@pootsobotka) September 4, 2026
Tras los incidentes de la semana y las críticas de los tenistas, la USTA hizo algunos esfuerzos para recordar las reglas a todos los acreditados y espectadores. «Se ruega abstenerse de utilizar el flash u otras fuentes de iluminación», decía en un cartel que apareció el miércoles en un lateral del estadio Louis Armstrong y en otros rincones del predio. Y desde la organización aseguraron que se enviaron mensajes a los titulares de entradas y palcos para reforzar ese pedido.
Habrá que ver si las quejas y reclamos de jugadores y espectadores impacta en la disponibilidad de acreditaciones para la edición 2027 del US Open. Por ahora, lo que es seguro es que los creadores de contenido no tendrán credenciales disponibles para Wimbledon, el torneo donde la etiqueta y las reglas de comportamiento no se negocian.










