La jugada en el final del Superclásico, ese empujón de Lautaro Blanco sobre Lucas Martínez Quarta, dejó más expuesta que nunca la crisis de credibilidad que rodea a la AFA.Y en especial, al arbitraje. Fundamentalmente, por los criterios dispares y la manipulación del VAR. También, por las sospechas de un favoritismo a Boca, algo de lo que vienen hablando los protagonistas del fútbol argentino, desde dirigentes hasta técnicos y jugadores. Y por supuesto, en la tribuna virtual, donde los hinchas agitan en las redes sociales con teorías conspirativas.
Darío Herrera tenía elementos para cobrar la infracción. ¿Fue suficiente la fuerza que utilizó el lateral rosarino para desestabilizar al zaguero central de River? Según pudo averiguar Clarín, el referi neuquino les dijo a sus colaboradores que la «intensidad» de la acción no ameritaba pitar el penal. Entonces, ¿por qué cobró una falta de Maximiliano Salas sobre Ayrton Costa un rato antes? La situación fue similar.
Herrera se apoyó en su compañero Héctor Paletta, quien desde el Centro de Operaciones de Ezeiza no lo convocó para revisar la posible carga ilícita de Blanco. ¿No le pareció falta o hizo la vista gorda? La pregunta obedece a los antecedentes de Paletta, hermano de Gabriel, ex jugador xeneize que también vistió las camisetas de Banfield, Liverpool y Milán, entre otros.
Cuando jugaba en la Selección de Italia, el longilíneo zaguero confesó: “Toda mi familia es hincha de Boca, y yo a veces lo iba a ver. Recuerdo con especial cariño el clásico que le ganó a River, 3 a 0, en La Bombonera, la noche que (Martín) Palermo marcó un gol. Ese partido por la Copa Libertadores de América fue inolvidable”.
Paletta tiene 49 años, una vasta experiencia en el Ascenso, pero solo dirigió 22 partidos en Primera División entre 2013 y 2024. Nacido en Longchamps, profesor de Educación Fisica, se especializó en el VAR. Las declaraciones de su hermano lo condicionaron, más allá de una jugada en el Superclásico de 2024 estuvo a cargo de las pantallas el día que anuló el gol de Milton Giménez en la Bombonera por una “mano de inmediatez”. Aquella tarde, el árbitro fue Nicolás Ramírez. Ese mismo día, no advirtió un golpe y un escupitajo de Marcos Rojo a Facundo Colidio. Y el año pasado, se protestó por una falta del propio Giménez sobre Paulo Díaz en la previa del gol de Exequiel Zeballos.
Pero luego de quedar apuntado por su actuación en el superclásico se conoció una investigación judicial que lo tiene como protagonista. Según fuentes a las que pudo acceder este diario, la justicia estaría investigando a Paletta por la existencia de movimientos financieros sospechosos, presuntamente vinculados a pagos en criptomonedas.
El árbitro del VAR estaría asociado a operaciones con activos digitales por montos que presuntamente superarían de forma significativa sus ingresos declarados. Según la investigación en curso durante 2024 habría recibido acreditaciones en billeteras virtuales por más de $130 millones, pese a haber declarado ingresos por mucho menos.
El «jefe» de Herrera y Paletta es Federico Beligoy, Director Nacional de Arbitraje. También es apuntado por su pasado en la popular de Boca. Cuando era un joven de Villa Ballester, viajaba con un grupo que paraba con La Doce. Le decían el Gordo Fede. Hay una imagen suya, muy viralizada, en la que parece gritar un gol de Nahitan Nandez ante Colón.
Volvió la guardia alta, pero no sólo en River
Los perfiles de estos hombres del silbato, sumados a las recientes declaraciones de Nicolás Russo, Néstor Grindetti y Ricardo Zielinski empiezan a pesar en la opinión pública. El presidente de Lanús aseguró: “No tengo problema en que juguemos con Flamengo, Fluminense, Palmeiras. No quiero jugar con Boca en la Libertadores. «Boca tiene una necesidad imperiosa de ganar la Copa y yo no quiero jugar contra ellos, no voy a entrar en detalles». ¿Qué sabe Russo?
“Boca le da a los visitantes un palco que está perfectamente ubicado para esto y el árbitro también estaba ahí. No fue penal. Nos perjudicaron”, aseguró el mandamás de Independiente tras el clásico disputado en la Bombonera respecto a otra polémica jugada, el penal que cobró Andrés Merlos de Sebastián Valdez a Alan Velasco. Fue a instancias del VAR que estaba a cargo de Lucas Novelli.
Federico Beligoy, director Nacional de Arbitraje de AFA.«Me dijeron lo que dijo Rigoni y no me parece que sea grave. Un árbitro lo puede dejar pasar. Si hubiese sido Paredes, no pasaba nada”, afirmó el técnico de Belgrano tras la expulsión del volante del conjunto cordobés ante Aldosivi. El referí fue Daniel Zamora.
No parece casual que todos hablen de fallos favorables a Boca. Y algunos observan la relación entre Claudio Tapia y Juan Román Riquelme como una sociedad política. El presidente xeneize lo ponderó en un comunicado de apoyo durante el ridículo lockout que hizo la AFA a principios de marzo. Y el mandamás de Viamonte le entregó una plaqueta por “prestarle” la Bombonera a la Selección.
Chiqui, investigado y procesado por la Justicia, necesita que le vaya bien a Boca porque el año que viene habrá elecciones en el club de la Ribera. Y ya hay varios dirigentes que ya lanzaron su candidatura (José Beraldi y Horacio Paolini) y otros que están evaluando si irán por más (Andrés Ibarra, con respaldo de Mauricio Macri). En ese sentido, la grieta de la política nacional se traspola al fútbol como pocas veces.
En Brandsen 805 se apoyan en el “todos contra Boca”. Su capitán, Leandro Paredes, afirmó en el streaming del popular Davoo Xeneize: «Para mí no fue penal. Si eso es penal, hay miles por partido. No la había visto en vivo porque estaba lleno de gente ahí y yo estaba en el banco». Riquelme no escucha y sigue. “Ganamos dos clásicos en los últimos seis meses”, deslizó cuando dejaba Núñez, mientras los jugadores charlaban en la zona mixta.
Para Javier Castrilli, en cambio, hay un claro empujón. “Naaaaaaa…!!! Cuanto más lo veo, menos creo que no se sancionó!!! Alerta mundial!!! A Herrera lo veremos en la Copa del Mundo!!! Lo que confirma que no todos merecen estar porque también se manejan otros factores en las elecciones… Qué absurdo, por Dios!!! Increíble”, consignó el ex árbitro en su cuenta de X. Y añadió: “Dos jugadas. Mismo partido. Mismo árbitro. Poco creíble. Cuál se sancionó y cuál no, ¿verdad? Cuánto más ensanchan los grises, más le dan de comer a la corrupción”.
Cuando no hay fiabilidad, sucede que todo el mundo desconfía. Es lo que pasa en torno a la AFA. Entonces, no queda demasiado margen para pensar que los árbitros solo se equivocan.










