Lautaro Martínez apareció cuando el Inter más lo necesitaba. El delantero argentino, goleador de la última Serie A y todavía sin festejos en el comienzo de esta temporada, marcó un doblete para que el campeón protagonizara una remontada espectacular y venciera 3-2 al Napoli en San Siro. El segundo llegó en tiempo de descuento, cuando el empate parecía inevitable, y desató la locura de los casi 75 mil hinchas que habían sufrido una tarde que por momentos parecía destinada a terminar muy diferente.
Porque durante buena parte del partido Napoli hizo méritos para llevarse algo de Milán y, en apenas tres minutos del segundo tiempo, construyó una ventaja que parecía decisiva. Matteo Politano abrió el marcador a los 50 minutos y Rasmus Hojlund puso el 2-0 a los 53 para congelar el Giuseppe Meazza. Fue una ráfaga demoledora del equipo de Massimiliano Allegri ante un Inter que, hasta entonces, no encontraba respuestas.
Pero la reacción fue inmediata y tuvo como protagonista a su capitán. Lautaro descontó a los 56 minutos y cambió el clima del partido. Cristian Chivu mandó a la cancha a Marcus Thuram, recuperado y nuevamente socio del argentino en el ataque, y el francés terminó convirtiendo el 2-2 a los 82. Para entonces, el encuentro ya se había transformado en un ida y vuelta de altísimo voltaje, con Napoli intentando resistir y el local empujando por una remontada que pocos minutos antes parecía improbable.
Y cuando todo indicaba que el duelo más atractivo de la tercera fecha terminaría empatado, volvió a aparecer Lautaro. A los 91 minutos, el bahiense marcó el 3-2, completó su doblete y le puso su firma a una victoria que vale bastante más que tres puntos. El Toro pasó en poco más de media hora de no haber convertido todavía en el campeonato a ser el hombre decisivo del líder.
Inter consiguió así su tercera victoria consecutiva y recuperó la punta que Como había tomado provisoriamente el viernes. El equipo de Chivu tiene nueve puntos sobre nueve posibles y llegará fortalecido a otro desafío enorme: el martes visitará al Real Madrid en su estreno en la Champions League.
Para Lautaro también fue una respuesta a su manera. Después de haber terminado la temporada pasada como capocannoniere, necesitó tres fechas para abrir su cuenta en la nueva Serie A. Cuando lo hizo, no eligió cualquier partido ni cualquier momento: fueron dos goles contra el subcampeón, en una remontada memorable y con el segundo en el descuento. Una tarde de capitán.










