Una factura de energía eléctrica por $260.000 correspondiente a una vivienda habitada por solo dos personas generó un fuerte malestar entre vecinos de La Rioja y reavivó el debate sobre el impacto de las tarifas en la economía familiar.
Según expresaron los propietarios del inmueble, mantienen un consumo responsable de electricidad y aseguran que no utilizan electrodomésticos de alto consumo que justifiquen un monto de esa magnitud.
«Cuidamos cada kilovatio, no usamos aparatos de gran consumo, y aun así nos llega una suma imposible de pagar. Es un abuso, no tiene ninguna lógica con lo que realmente consumimos», manifestaron los afectados.

La boleta, con vencimiento el 6 de agosto de 2026, refleja un importe que, para muchas familias, resulta prácticamente imposible de afrontar en un contexto económico marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el constante incremento del costo de vida.
Crece el reclamo por las tarifas
El caso despertó numerosas reacciones en redes sociales, donde usuarios compartieron experiencias similares y reclamaron mayor transparencia en la conformación de las facturas, así como controles que permitan verificar si los montos cobrados se corresponden efectivamente con el consumo registrado.
Una situación que preocupa
Más allá de este caso puntual, la situación vuelve a poner sobre la mesa una discusión que afecta a miles de hogares: «el acceso a un servicio esencial no debería convertirse en una carga económica imposible de sostener».
Mientras tanto, vecinos riojanos continúan reclamando respuestas concretas y soluciones que contemplen la realidad económica de los hogares.










