El Tribunal de Juicio de Salta condenó este jueves a prisión perpetua a José Figueroa por el femicidio de su esposa, Mercedes Kvedaras, ocurrido el 4 de agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal.
Los jueces Cecilia Flores Toranzos, Eduardo Sángari y Leonardo Feans le acreditaron a Figueroa el delito de homicidio doblemente calificado por el vínculo y por mediar violencia de género.
El juicio se extendió durante todo el mes de abril y tuvo las declaraciones de alrededor de 80 testigos.
Antes de conocerse el fallo, Figueroa pronunció sus últimas palabras ante el tribunal y las familias presentes. “Agradezco que esté la familia Kvedaras presente. Decirles lo avergonzado que estoy por todo esto, cuánto lamento y siento todo esto que les hice vivir”, manifestó.
La autopsia de Mercedes Kvedaras confirmó que la mujer recibió un fuerte golpe en la cara antes de morir y fue ahorcada. Si bien en un primer momento trascendió que la víctima había recibido varias puñaladas, en los estudios posteriores se estableció cómo fue su horrendo final.
Según la investigación, el hecho se habría desencadenado tras una discusión en la vivienda que compartían, en ese barrio cerrado, la cual escaló rápidamente hasta derivar en un episodio de violencia extrema.
El asesinato de la mujer, que tenía tres hijos y estudiaba Inglés en la Universidad Católica de Salta, ocurrió en agosto de 2023 y su marido fue el único acusado en el juicio.
La fiscalía y la querella coincidieron en solicitar la pena de prisión perpetua para Figueroa, al sostener que el crimen fue cometido con plena conciencia, de manera violenta y en un contexto sostenido de violencia de género.
Por su parte, la defensa encuadró el hecho en el artículo 82 del Código Penal, por lo que pidió que el imputado sea condenado a la pena de 10 años de prisión.
El alegato de la fiscal penal de la Unidad de Femicidios (UFEM), Luján Sodero, fue el primero de la jornada, y se extendió por más de tres horas.
La fiscal ratificó el encuadre legal original y la acusación de homicidio doblemente calificado por el vínculo, la relación de pareja preexistente y por mediar violencia de género, y explicó que “en esta instancia nos encontramos en un momento probatorio de absoluta certeza”.
“Mercedes Kvedaras era una mujer joven, que fue asesinada el 4 de agosto de 2023. Se encontró con la muerte cuando estaba en plenitud”, expresó la fiscal al iniciar su alegato, tras lo que sostuvo que la víctima estaba “en condiciones de tomar decisiones, en un momento en el que pretendía dar un giro en su vida, a punto de recibirse y terminar una carrera brillante, en un espacio afectivo diferente, con alguien que la valoraba y la respetaba como mujer, lo que le daba fuerzas».
Y agregó: “La muerte de Kvedaras no es compatible con un accidente, con una muerte instantánea, ni una muerte súbita. La mató con total decisión y determinación”.
Los abogados defensores Juan Casabella Dávalos y María Gabriela Martínez le pidieron al tribunal el rechazo del agravante del femicidio, por entender que en el proceso no se logró probar la violencia de género, y que se trató de “un conflicto de pareja grave, que derivó en un desenlace trágico”, en el que “el daño era mutuo y la relación estaba deteriorada”.
Para la abogada defensora, se trató de “una relación conflictiva bilateral” con “conflictos recíprocos”, y que la aludida violencia económica que para la defensa y la querella sufría la víctima era “totalmente improcedente”, debido a que eran “tensiones económicas propias de una ruptura».










