La racha empezó un viernes, como tantos en los que Boca se presentó en el semestre por obra y gracia de los múltiples compromisos del equipo. Aquella victoria contra Central Córdoba con un equipo totalmente alternativo fue el puntapié de la serie de cinco victorias en seis partidos en el Torneo Clausura, para clasificar a octavos de final y quedar puntero de la general. Un lugar que este domingo el Xeneize vuelve a poner en juego y nada menos que en el superclásico.
Porque ya está claro que la lucha por el título de la Tabla Anual es punto a punto, y que los resultados previos a jugar con River le dieron al equipo del Vasco Arruabarrena la certeza de lo que necesita si quiere coronar en el encuentro de la próxima (y última) fecha de la fase regular.
Ganar
Lógico, si Boca gana volverá a la punta que tomó momentáneamente Rosario Central (por su victoria el viernes ante Sarmiento en Junín), a la espera de que el lunes Argentinos juegue en Tucumán contra Atlético y -así- se resuelva el panorama de cara a la jornada final.
En la que en ese contexto a los del Vasco les alcanzará con ganarle a Defensa para consagrarse, sustentado en la gran diferencia de gol que lo separa de los de La Paternal en la igualdad de puntos que llevan hasta acá.
Empatar
Ahora bien, hubo otro resultado anterior al Súper y fue el que se dio este sábado con el empate entre Vélez y San Lorenzo, que impidió que los de Liniers también se posaran sobre el Xeneize. Esta cuestión es importante para Boca más allá de la pelea con Central: porque además del título en disputa, también los cuatro equipos en cuestión resolverán en estos siete días los puestos de clasificación a la próxima Copa Libertadores.
Y ahí los puntos que el Ciclón le restó al Fortín resultan clave para que -de no ganar- Boca no resigne esa parte alta de la tabla ante una también eventual victoria del Bicho el lunes. Es decir, no pasar por obra de un empate del primero al cuarto lugar de la tabla, al margen de los momentáneos clasificados a la máxima competencia continental a falta de un partido por jugar.
Perder
Del mismo modo ocurrirá ante una victoria de River, resultado que -al igual que el reparto de puntos- sería casi letal para las aspiraciones de campeonar, pero que lo dejaría también en zona Libertadores.

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