El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, le ha declarado la guerra a las entidades creadas para buscar y sostener la paz. El mandatario ultraderechista ha anunciado que, justo en el año en que se cumplen 10 años de la firma del Acuerdo de Paz con las FARC, cerrará varias oficinas dedicadas a buscar y sostener las salidas negociadas al conflicto y que, en su lugar, creará un comisionado nacional para la Seguridad. A tres semanas de asumir el poder, marca así como prioridad del próximo Gobierno el recorte del Estado.









