Smit Machchhar, el piloto indio apuñalado el miércoles por su compañero en un vuelo de Flydubai entre Dubái y Tel Aviv, ha relatado este viernes al primer ministro de su país, Narendra Modi, cómo usó sus últimas fuerzas para abrir la puerta de la cabina y poder recibir ayuda mientras el avión caía bruscamente. “Sabía que el avión estaba cayendo… Estaba en el el suelo. Me dije que la puerta estaba ahí, que solo tenía que abrirla. Lo conseguí y la gente entró”, ha contado.
El aparato, con 174 personas a bordo, descendió casi 4.300 metros en menos de 30 segundos en un presunto intento del copiloto omaní de estrellarlo, hasta que —gracias a la puerta abierta por Machchhar— pasajeros y tripulantes lograron reducir al agresor. Un piloto de reserva enderezó entonces el rumbo y aterrizó de emergencia en Arabia Saudí, con el comandante indio perdiendo pulso y sangre.
Es el gran “héroe” que salvó la vida el miércoles a 174 personas, como lo definieron desde el primer momento tanto Modi como el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, basándose en el relato de los pasajeros que corrieron hacia la cabina. Machchhar ha hablado públicamente por primera vez sobre el incidente este viernes, en una videollamada con Modi desde una cama de hospital en Abu Dabi, adonde fue trasladado la víspera desde Arabia Saudí.
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¿Quién es el piloto de FlyDubai que fue apuñalado en un vuelo a Tel Aviv?
En el vídeo —de casi 10 minutos y difundido por el primer ministro indio en sus redes sociales— aparece con una cánula nasal para recibir oxígeno y con la cabeza y las manos vendadas, debido a las heridas de arma blanca que recibió, según los testigos israelíes. En varias ocasiones se seca las lágrimas mientras narra lo ocurrido. Incluso pide perdón por ello a Modi: “Siento llorar delante de usted, señor”.
En la conversación, el comandante explica que el otro piloto seguía atacándolo, ya en el suelo de la cabina, cuando se dio cuenta de que el avión estaba perdiendo altura. “Estaba tirado en el suelo, herido, pero me dije que tenía que hacer un último esfuerzo para abrir la puerta desde dentro”, ha relatado. “Otros intervinieron y también desempeñaron un papel. Por supuesto, luchaba por mi propia vida, pero al mismo tiempo sabía que no iba a permitir que otros murieran”, añade.
Machchhar lleva 17 años volando, 11 de ellos como capitán, un tiempo que, asegura, le ha dado la capacidad de saber lo que le ocurre a un avión incluso con los ojos cerrados. Nació en Gujarat, el Estado natal de Modi, creció en Mumbai (donde viven sus padres) y vive en Dubái, ahora que trabaja para Flydubai. El piloto asegura que siente que Dios le salvó de morir en aquella cabina. Durante el ataque, ha contado, rezó una oración a la deidad hindú Hanuman.
Así lo recordaba el médico israelí que lo atendió, Shota Musaieb, recibido el jueves como otro “héroe” por Netanyahu. “[Machchhar] Se pasó todo el vuelo [hasta el aterrizaje de emergencia en Arabia Saudí] rezando. Realmente temí que lo perdiésemos, porque se le iba a veces el conocimiento y tenía el pulso muy bajo. Por eso aterrizamos en Arabia Saudí”, aseguró este doctor el miércoles, nada más aterrizar en Tel Aviv. “Había perdido mucha sangre. Tenía cuchilladas en la cara. Y en la mano, hasta el punto de que un poco más y estaba cortada en dos”, agregó el pasajero israelí, explicando que el piloto les contó que tenía 39 años y dos hijos.
Valentía y rapidez
Modi ha elogiado su valentía, paciencia y rapidez para tomar decisiones y ha afirmado que su temple salvó vidas y también la reputación de los pilotos indios.
Machchhar se unió en 2011 a SpiceJet, una aerolínea india. Cuando se incorporó a Flydubai en 2022, ya era un piloto experimentado. Según su perfil de la red laboral LinkedIn, cuenta con casi 10.000 horas de experiencia de vuelo, más de 6.400 horas de ellas como piloto al mando. SpiceJet emitió un comunicado para subrayar que salvó “innumerables vidas” al impedir una tragedia cuyos motivos aún se desconocen.
Israel lo trata como un claro intento de atentado yihadista. Netanyahu ha asegurado este viernes que el avance de la investigación “está aclarando el panorama” en la dirección de que el piloto omaní —cuyo nombre sigue sin hacerse público― “había pasado por un proceso de radicalización islamista” y pretendía “estrellar el avión con sus pasajeros”. “Estamos investigando si fue enviado por alguien. Quien lo hizo pagará un precio muy alto”, ha asegurado un día después de insinuar, sin pruebas, que Irán podría estar detrás.
Emiratos Árabes Unidos —donde también está ya el agresor — se mantiene cauto y ha abierto una investigación para determinar “hasta qué punto” el incidente fue premeditado y “está relacionado con alguna actividad terrorista”.









