Veinte millones de familias acuciadas por la pobreza empiezan a recibir a partir de esta semana, la última antes de las elecciones presidenciales, un dinero extra. El aumento del 15% en la cuantía de Bolsa Familia que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva anunció en septiembre, poco antes de la primera vuelta, llega al bolsillo de los más necesitados justo antes de los comicios del domingo. El incremento de la paga que garantiza lo más básico a los brasileños más vulnerables es la principal medida del amplio paquete de ayudas, subsidios y aumentos que el líder de la izquierda brasileña promete a un electorado partido en dos mitades casi exactas con una cantidad ínfima de indecisos. Lula y el senador Flávio Bolsonaro llegan al sprint final en empate técnico.
El presidente Lula abre el grifo del dinero público en la campaña para las reñidas elecciones en Brasil









