Dos días después de necesitar una remontada de película para no irse a casa, el Valencia Basket volvió al País Vasco con otra cara. Sin el vértigo del Roig Arena, sin los nervios que estuvieron a punto de costarle la eliminatoria el pasado miércoles. En el Bilbao Arena no hubo drama ni necesidad de tirar de épica en el último cuarto. Pedro Martínez presentó un equipo enchufado desde el primer segundo y el Surne Bilbao, que había plantado cara con dignidad en el primer partido, poco pudo hacer ante una versión del Valencia mucho más parecida a la que ha dominado la Liga Endesa durante toda la temporada.
El Valencia se olvida del susto del miércoles, liquida al Bilbao con autoridad y ya está en semifinales de la ACB










