La eliminación de Paraguay ante Francia en los octavos de final del Mundial 2026 derivó en una fuerte polémica fuera de la cancha. La senadora paraguaya Celeste Amarilla publicó una serie de mensajes racistas contra Kylian Mbappé después del triunfo 1-0 en Filadelfia y el capitán de Les Bleus respondió con un duro descargo en redes sociales.
El partido ya había terminado con tensión. Francia avanzó a los cuartos de final gracias a un gol de penal Mbappé, en un cruce áspero, con muchas fricciones y discusiones.
Tras el pitazo final, el delantero del Real Madrid protagonizó un intercambio con el arquero paraguayo Orlando Gill, a quien no le dio la mano cuando el guardameta se acercó a saludarlo.
Según reconstruyeron medios europeos y sudamericanos, Gill reaccionó arrojándole la pelota por la espalda.
Ese episodio encendió la reacción de Amarilla. La legisladora del Partido Liberal Radical Auténtico publicó primero un mensaje cargado de descalificaciones contra Mbappé y luego otro con expresiones racistas.
Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo. Estuvo nervioso y muerto de miedo todo el partido, como todo su equipo, no pudieron meter ni un gol, ganaron de ped…
Lo único que muchos reclamamos a la Albirroja es no haberle dado una… pic.twitter.com/DDjq5E9kHJ— Celeste Senadora (@CelesteSenadora) July 5, 2026
Entre otras frases, lo llamó “camerunés colonizado” y recurrió a comparaciones ofensivas vinculadas, como «en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escucho eran chimpancés».
Y fue mucho más allá: «Camerunés colonizado, fingiendo duro ser francés, resentido, rico nuevo, prepotente y feo. Estuvo nervioso y muerto de miedo todo el partido, como todo su equipo, no pudieron meter ni un gol, ganaron de ped…», continuó.
Para finalizar, escribió: «Lo único que muchos reclamamos a la Albirroja es no haberle dado una bofetada de mano abierta después que terminó el partido. Y eso que no soy fanática del fútbol»
Bruto no aprendió ni a escribir, en vez de leche materna chupaba cocos y lo más instruido que escucho eran chimpancés. Le hubieras mostrado el dedo Orlando Gill, yo lo hago en el senado y no pasa nada !!! https://t.co/9TAVQoGVsb
— Celeste Senadora (@CelesteSenadora) July 5, 2026
Los mensajes fueron replicados rápidamente en redes, se hicieron virales y generaron repudio internacional.
La respuesta de Mbappé llegó a través de su cuenta de X. El capitán francés apuntó directamente contra la senadora y calificó sus dichos como racistas.
“Madame Celeste Amarilla, usted es una mujer despreciable e indigna de su cargo”, escribió el delantero en el comienzo de su descargo.
El futbolista también diferenció a la dirigente del pueblo paraguayo y buscó rescatar la campaña de la Albirroja en el Mundial. “Usted no representa al Paraguay, ese país que ha exudado pasión y honor a lo largo de toda la competición”, afirmó.
Madame Celeste Amarilla,
Vous êtes une femme méprisable et indigne de sa fonction.
Vous ne représentez pas le Paraguay, ce pays qui a transpiré la passion et l’honneur tout au long de la compétition. Par votre inconscience et votre racisme décomplexé, le monde entier a déjà… pic.twitter.com/EnYmgQXvPL— Kylian Mbappé (@KMbappe) July 6, 2026
Luego sostuvo que, por el racismo de la senadora, el recorrido y el esfuerzo del seleccionado paraguayo quedaron opacados por la imagen que dejó una representante política.
Mbappé cerró su mensaje con una condena explícita: “Nunca permitiré que personas como ella tengan la libertad de propagar su odio y su racismo por todo el mundo”.
El episodio se produjo después de una actuación paraguaya que había generado reconocimiento pese a la eliminación.
El equipo dirigido por Gustavo Alfaro llegó a octavos tras una campaña histórica, que incluyó una victoria ante Alemania y una clasificación que despertó entusiasmo en el país. Francia, vigente subcampeona mundial, sufrió para avanzar y necesitó de su máxima figura para quebrar la resistencia sudamericana.
Antes del partido, el propio Mbappé había mostrado respeto por Paraguay. Había definido al equipo como “un rival que hay que tomar en serio” y recordado que venía de eliminar a una potencia como Alemania. Ese antecedente hizo aún más fuerte el contraste con los mensajes publicados después por Amarilla.
La polémica no quedó reducida al ámbito futbolístico. La condición de senadora de Amarilla amplificó el impacto de sus declaraciones y abrió cuestionamientos sobre la responsabilidad pública de los dirigentes frente a discursos discriminatorios.
Mientras Francia prepara su próximo compromiso en el Mundial, el caso dejó en segundo plano buena parte del análisis deportivo y volvió a poner sobre la mesa un problema que el fútbol internacional enfrenta desde hace años: el racismo contra sus protagonistas.










