El cuerpo de un nene de 12 años con signos de violencia fue encontrado en el interior de su casa en Rafael Calzada, luego de que un llamado al 911 advirtiera que había muerto. Su padre, se entregó a la Policía admitiendo que había cometido filicidio. Quedó detenido. El caso, conmocionó este sábado el Partido de Almirante Brown.
Oficialmente se informó que el llamado al 911 ocurrió pasadas las 11.30 de este sábado. Y que advertía que en una casa ubicada sobre calle Río Negro al 1800, había una persona sin vida.
Cuando los agentes llegaron al lugar se encontraron con una mujer de 80 años que les autorizó el ingreso. En el fondo del terreno vive su hijo, Néstor Rubén Godoy (41) con su nieto, Nahuel Benjamín de 12 años. Lugar, donde encontraron el cuerpo del nene que era autista.
Estaba recostado sobre su cama. Sin signos vitales. Y con el rostro desfigurado por golpes. Tras la estremecedora escena, los efectivos de la Comisaría 3ra de Almirante Brown llamaron al SAME, quienes constataron la muerte del menor. Según confirmaron, el cuerpo llevaba más de ocho horas sin vida.
La mujer estaba sola en su casa. Faltaba el padre del niño. «El chico presentaba traumatismo en el tabique nasal, abundante sangrado y un importante edema en el lado derecha de la cara«, fue informado a través del parte oficial policial.
Horas más tarde, Néstor Godoy se presentaba espontáneamente en la Comisaría 1ra de Lomas de Zamora admitiendo que había asesinado a su hijo. «Muerte mediante asfixia por ahorcamiento», aseguraron aunque hay que esperar el informe del forense.
Por orden de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°17 a cargo de la fiscal Marcela Juan, fue detenido y quedó a disposición. Godoy quedó implicado por «homicidio», según la primera carátula del caso y prestará declaración en las próximas horas.
El cuerpo del nene fue trasladado a la Morgue Judicial para realizar la autopsia, que dará certezas acerca de su muerte.
Según los investigadores, Godoy estaba separado de Cristina Mónica R., madre de su hijo, que vive en Lanús. Y según pudo saberse, el sospechoso retiraba al nene todos los viernes para pasar el fin de semana con él y debía regresarlo los domingos.
Según los dichos de la mujer, 48 horas antes del homicidio había acudido a la Comisaría de la Mujer y la Familia de Lanús para solicitar «medidas de protección vigentes que también alcanzaran a su hijo», debido a que, según denunció, su expareja (Godoy) la amenazaba con matar al menor para ‘vengarse de ella’.
Siempre de acuerdo con la versión incorporada al parte policial, la mujer afirmó que no le recibieron el planteo y que fue retirada del lugar, tras lo cual, en medio de una profunda crisis emocional, expresó que la tragedia «se podría haber evitado» si hubieran atendido su pedido.









