Una fiesta cordobesa fue este domingo el autódromo Oscar Cabalén de Alta Gracia, donde Facundo Chapur (Torino) consiguió una inobjetable victoria en la sexta fecha del Turismo Carretera y lo celebró con ganas. Es que cortó una sequía de 17 fechas sin subirse a lo más alto del podio con el que fue apenas su segundo triunfo en la categoría más importante del automovilismo argentino.
Detrás del cordobés, que había ganado su primera carrera el 9 de marzo del año pasado en El Calafate, llegaron Otto Fritzler (Mercedes), quien había largado desde la pole, y Juan Catalán Magni (Toyota).
Chapur largó segundo, detrás de Fritzler, y se robó el primer puesto con una gran maniobra en los primeros metros, ante la sorpresa del nacido en Bella Vista, que nada pudo hacer para defender su lugar. Y en una carrera muy lineal, sin ninguna neutralización, conservó el liderazgo sin grandes problemas. Y tras cruzar la meta, se quebró.
Primero, porque pudo celebrar con su gente. Pero también por lo que significó la victoria pensando en el futuro.
«Fue un finde soñado. Quién lo iba a pensar (que iba a ganar acá). Es lo que todos quieren, ganar en tu casa y en el TC. Fue una carrera muy importante, por lo que significa para mí, acá en casa, y por lo que significa para el campeonato, no hay que olvidarse de eso. Es para lo que corremos, creo que necesitábamos este golpecito de fuerza», comentó Chapur.
Y remarcó: «Estamos pasando un momento difícil, la verdad. Presupuestariamente estamos muy mal y no lo hacemos saber, pero hacemos un esfuerzo enorme para todo. Espero que con esto los sponsors que están un poquito afuera -porque tenemos tres que están prácticamente abajo- reavivan y entren. Espero que se motiven, porque los necesitamos».









