Una mujer, de 50 años, familiar del sacerdote Patricio Cruz Viale denunció un supuesto abuso sexual del cura cuando ella era una niña de 7 años.
«Más de 40 años tratando de vivir con lo que conlleva tener un trauma a una temprana edad, a los 7 años«, contó P. quien afirmó que el religioso es su «primo hermano«.
Denuncia al cura Cruz Viale
«Después de mucha terapia, me animo a hablar en serio y bien. Después de que esta persona. después de la denuncia de la otra víctima, queda preso. Ahí me animo a hablar con mucho trabajo terapéutico. Uno va hablando y se va armando como puede. La verdad que se me fue el miedo», agregó en declaraciones a Mitre Córdoba.
«Empiezo a armar y a armar esta idea de poner un poco de voz y un poco de visibilidad a lo que me pasaba. Sobre todo para ponerle claridad y sobre todo para poder empezar a vivir un poco mejor. Y además sabiendo que la causa iba a prescribir, la búsqueda es por otra cosa, es un poco por la verdad y un poco para yo tener un poco de justicia y alivio«, precisó en diálogo con Jorge «Petete» Martínez.
«El tenía 16 años. Yo tenía 7 y sucedió en un ámbito intrafamiliar, en la casa de esta persona«, aseguró la denunciante.
«Sabemos que prescribió, pero es por la verdad y la justicia, y ¿sabe qué le agregaría? Un poco para ver si esto motiva a otras mujeres. Así como yo fui motivada por otra valiente mujer que se animó a denunciar, yo estoy acá gracias a esa persona, y creo que otras personas pueden animarse a denunciar si están en una misma situación que yo. Entonces es como una forma de marcar un antecedente, y marcar una diferencia, sobre todo», aseguró en otra parte de la entrevista.
Y luego completó: «El peor infierno para mí ya pasó. Ahora es todo un camino de alivio y la verdad, ¿sabe lo que siento? Que si yo no lo hago, voy a ser cómplice y perpetuadora de este sistema de abusos a niñas intrafamiliares o escolares, en cualquier campo donde una niña esté expuesta».
«No es solamente, si yo tengo que pensar en todo el trauma, en realidad a los 7 años pasó lo peor. Yo ahora tengo 50 y tengo muchas más herramientas que hace unos años atrás y la verdad que lo hago por una necesidad de no ser cómplice», cerró la denunciante.
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Qué dijo el abogado de la mujer
El abogado Fernando Moroni señaló que «en la legislación vigente, en la ocurrencia del hecho, aberrante, por supuesto, el hecho prescribió«.
Además confirmó que lo que se busca en un «juicio por la verdad«. «Eso es lo que se persigue, pero más allá de una declamación abstracta de justicia, por la verdad y la justicia, yo diría que es por el esclarecimiento de un hecho aberrante, gravemente ultrajante, y por la supervivencia de la víctima», añadió el letrado.
«Más allá del valor justicia tan subjetivo y de cartel, la situación de la víctima es de una opresión absoluta. Yo he tenido contacto con P. hace unos meses. P. antes y después de la denuncia es otra persona. Antes de la denuncia no podía hilvanar una narración sin quebrarse. Y hoy tiene una fortaleza, la de haber puesto afuera, poder poner afuera y con palabras lo vivido y padecido que ocultó durante tantos años. Yo diría que es muy sanador. Y ese es el propósito. Una declaración judicial de verdad en un proceso de recuperación de una persona abusada cuando era niña, siete años«, remarcó Moroni.
Además confirmó también que comenzó el juicio a Cruz Viale, líder del movimiento Schoenstatt en Córdoba, en la Cámara Cuarta del Crimen de la ciudad de Córdoba, por presunto abuso a una fiel de su congregación.
«No conozco nada de la causa, yo no tengo participación en esa causa. Sí sé que está próximo a alegatos y al dictado de sentencia. No sabría decir cuándo, pero sé que está en esa etapa procesal. Se ha colectado la prueba y demás», aseveró el abogado.
«En lo que hace a la denuncia de P., ingresó, fue remitida a una fiscalía penal juvenil por la edad del autor, según los términos de la denuncia, y el fiscal dictó una resolución de archivo por prescripción, una resolución muy objetable, livianita, cómoda. Y nosotros nos hemos opuesto ante la jueza penal juvenil solicitando que se abra la investigación en un proceso de los llamados procesos de la verdad», explicó Moroni.
«No objetamos que está prescripta en los términos de la ley entonces vigente, pero esa prescripción lo que extingue es la potestad punitiva del Estado. Pero un proceso judicial penal no tiene por único objeto esa función retributiva o punitiva, sino que debe trascender muchísimo, y hay derechos de la víctima que no pueden ser soslayados del modo en que fueron absolutamente despreciados en esa resolución que impugnamos», aclaró.
«Veremos qué surge, hay antecedentes de procesos por la verdad. Esto es un desafío también para los órganos judiciales, pero veremos. La peor batalla es la que no se da, así que veremos qué surge», finalizó Moroni.









