Tras un escrutinio de infarto, la población de Islandia ha descartado su adhesión a la Unión Europea. Un 52,8% de los votantes se ha pronunciado en el referéndum de este sábado en contra de reabrir las negociaciones con Bruselas, suspendidas desde hace más de una década. El resultado supone un duro revés para el bloque comunitario, que aspiraba a incorporar a un nuevo contribuyente neto, además de reforzar su presencia en el Ártico, una región de creciente interés geopolítico.









