Un terremoto de magnitud 7,7 ha sacudido este lunes la costa noreste de Japón, según ha informado la Agencia Meteorológica del país. El seísmo, registrado a las 16.52, hora local (las 9.52 en la España peninsular), ha generado un tsunami en la prefectura de Iwate y en la isla de Hokaido, de acuerdo con el sistema de alertas de la televisión pública japonesa NHK. Las autoridades han confirmado olas de casi un metro de altura y llegaron a avisar de que podrían llegar a los tres metros. Finalmente, con el paso de las horas, la Agencia Meteorológica de Japón ha retirado la alerta de tsunami emitida. Pero, en cambio, las autoridades han pedido precaución ante el incremento del riesgo de sufrir un seísmo mayor la próxima semana.
No hay, por el momento, constancia de víctimas o daños importantes, según ha declarado el portavoz del Gobierno japonés, Minoru Kihara, en una conferencia de prensa al anochecer en Tokio.
El epicentro del temblor se localizó en el océano Pacífico y tuvo una profundidad de diez kilómetros. Las autoridades han instado a los residentes a mantenerse alejados de las zonas costeras. El seísmo alcanzó una magnitud de 5 en la escala de intensidad sísmica de Japón (que mide la sacudida percibida por la población), lo suficientemente fuerte como para dificultar la movilidad de las personas.
Terremoto de magnitud 7,5 en Japón
Varios testigos han comunicado derrumbes de muros de hormigón sin refuerzo. El tren bala Aomori, en el extremo norte de la isla principal de Japón, Honshuha, ha suspendido sus operaciones, según la agencia Kyodo. Varias ciudades portuarias, incluidas Otsuchi y Kamaishi, ambas gravemente afectadas por el histórico tsunami de 2011, han emitido órdenes de evacuación para miles de residentes.
En declaraciones a la prensa, la primera ministra, Sanae Takaichi, ha anunciado que el Gobierno ha creado un grupo de trabajo de emergencia, y ha pedido a los ciudadanos de las zonas afectadas que se desplacen a lugares más seguros. La cadena NHK ha suspendido su programación del día y emite imágenes desde cámaras instaladas en las zonas afectadas y mapas con amplias áreas costeras marcadas en color rojo y el rótulo “¡Tsunami, Evacuar!”, en japonés e inglés. Los presentadores van leyendo la lista de municipios donde se detectan ascensos del nivel del mar.
“Pueden transcurrir varias horas hasta que llega la ola máxima. Es posible que en algunos lugares el tsunami alcance una altura mayor a la observada en las estaciones de control”, explica la emisión, que tiene un tono sosegado siguiendo la normativa del canal público de alertar sin infundir pánico. Las instrucciones advierten de que el tsunami puede subir por las laderas y continuar tierra adentro a través de ríos o canales.
Por otra parte, las autoridades han alertado de la posibilidad leve de un megaterremoto. La nueva alerta cubre a 182 municipios de siete prefecturas, desde Hokkaido, situada el la isla más septentrional, hasta Chiba, que limita con Tokio, la capital. De acuerdo con la Agencia Meteorológica de Japón, la probabilidad de megaterremoto es del 1% en comparación con el 0.1% habitual durante la semana posterior a un seísmo de esa magnitud.
El Anillo de Fuego
Japón es uno de los países con mayor actividad sísmica del mundo: registra al menos un temblor cada cinco minutos. Ubicado en el llamado Anillo de Fuego de volcanes y fosas oceánicas que rodean parcialmente la cuenca del Pacífico —la zona en la que se ubican la mayoría de los volcanes activos del planeta—, el país concentra el 20% de los terremotos mundiales de magnitud 6 o superior, informa Reuters.
Como consecuencia de esta actividad sísmica tan potente, Japón tiene también uno de los sistemas de alerta por seísmos y tsunamis más avanzados del mundo. Está diseñado para detectar rápidamente las primeras ondas sísmicas y anticipar la llegada de ondas más fuertes con segundos de antelación. Cuenta con más de 1.000 estaciones sismográficas distribuidas por todo el país.
El mayor terremoto que ha sufrido el archipiélago desde que hay registros es el que se produjo el 11 de marzo de 2011, que alcanzó una magnitud de 9. Este temblor devastó el país, al causar un gigantesco tsunami con olas de ocho metros de altura —y, en algunas zonas tierra adentro, de hasta 40 metros— y provocar un accidente en la central nuclear de Fukushima. Murieron más de 19.700 personas.

Actualmente no hay centrales nucleares en funcionamiento en las regiones de Hokaido y Tohoku, pero Hokkaido Electric Power Co. y Tohoku Electric Power Co. tienen varias centrales nucleares fuera de servicio en la zona. Tohoku Electric ha señalado que está evaluando el impacto del terremoto y el tsunami en su central de Onagawa.
El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha asegurado que, según la información transmitida por las autoridades japonesas, el terremoto de este lunes no ha causado daños en las instalaciones nucleares del país asiático.









