En Idiocracia (2006), sátira salvaje que imagina la vida en Estados Unidos en 2505, tras siglos de disgenesia y estupidificación colectiva, el presidente del país es una estrella retirada de lucha libre profesional, que entra en el Congreso a dar el discurso sobre el Estado de la Unión a ritmo de machacón rock duro y al final preside una versión sádica e idiota de una lucha en un circo romano.
La Casa Blanca, vestuario de una pelea de artes marciales mixtas: Trump celebra sus 80 años con un ‘show’ sin precedentes









