Paola Verónica Ortiz tenía 29 años y tres hijos cuando parió a su cuarto bebé sola, en una habitación precaria de una localidad rural de Córdoba, Villa Nueva, 550 kilómetros al noroeste de Buenos Aires. No había realizado ningún control médico a lo largo del embarazo, no contaba con conocimientos para gestionar una situación de emergencia ni tenía dinero para pagar un taxi. Ella recuerda que se desmayó y que, cuando recobró la consciencia, el cuerpo de la recién nacida estaba frío a su lado.
La justicia argentina anula la condena de una mujer que pasó 13 años presa por una emergencia obstétrica










