Independiente Rivadavia de Mendoza es un equipo más bravo que los Peaky Blinders, la banda de gangsters de ficción de principios del siglo XX que protagonizan la exitosa serie y con la que Alfredo Berti arenga y motiva a su plantel. “Al que se nos ponga adelante lo pasamos por arriba”, suele gritar el entrenador en el vestuario antes de salir a la cancha.
Y vaya que se tomaron muy en serio ese papel los jugadores de la Lepra cuyana. Porque no les importó que esta vez fuera el poderoso Fluminense quien estaba adelante en el mismísimo Maracaná y por la Copa Libertadores: le ganó 2 a 1 con autoridad y escribió otra página dorada en su historia.
La expectativa era gigante porque este equipo invita a la ilusión. Y el sueño se hizo realidad para Independiente Rivadavia, que como Independiente de Avellaneda, Central Córdoba, Lanús y la mismísima Selección Argentina, puede darse el lujo de decir que escribió su propio “maracanazo”.
El gol de Arana antes de los 10 minutos hizo pensar lo peor, pero el conjunto cuyano nunca se entregó. Y luego de unos primeros 20 minutos complicados, se acomodó y se plantó con mucho carácter para darlo vuelta. Sartori clavó el empate de cabeza y Arce aprovechó un error defensivo de los de Luis Zubeldía para hacer el segundo en una noche inolvidable. La Lepra quedó así líder del Grupo C.









