Recientemente, el 17 de agosto, Guillermo Vilas cumplió 74 años y desde todo el mundo llegaron hasta su familia, en Montecarlo, mensajes de acompañamiento. Era el momento para recordar, una vez más, al más grande de los tenistas de la historia argentina y uno de los deportistas más relevantes de nuestro país.
La bibliografía acerca de Vilas acaba de enriquecerse con el lanzamiento, en simultáneo con esa fecha, de “El otro Vilas: historias escondidas de una vida irrepetible”, del periodista Pablo Amalfitano, publicado por Ediciones Al Arco. Como destacan en la presentación, este libro “configura una invitación a bucear en las diferentes vidas del zurdo formado en Mar del Plata -antes, durante y después de su apogeo como tenista-, un hombre cuya curiosidad fuera de serie lo llevó a transitar sitios en los que no suelen andar los deportistas corrientes”.
El propio Vilas, antes de escribir sus libros de poesía, había realizado una autobiografía (“Quién soy y cómo juego”) en El Gráfico-Editorial Atlántida, cuando se instalaba entre los mejores jugadores del mundo, casi cinco décadas atrás. Luego, el “espacio Vilas” fue, obviamente, muy amplio en la gran enciclopedia del tenis argentino, obra de Eduardo Puppo y Roberto Andersen. Y en los últimos años, esta bibliografía sobre el gran tenista contó con el libro “Vilas, el número 1”, de Luis Vinker (Clarín) —un abordaje de distintos aspectos relevantes de su vida—, y “El gran Willy”, del periodista Alfredo Luis Di Salvo, que recupera reportajes realizados al jugador.
Como destaca la nueva presentación, Vilas “impulsó una revolución sin precedentes en toda la Argentina. Su irrupción internacional en el tenis provocó una profunda transformación. Suele decirse que ‘inventó’ este deporte en el país y no está lejos de la realidad: si bien el mundo de las raquetas y las pelotitas ya existía, estaba destinado a pequeñas elites».
«Con Vilas, el tenis pasó a estar al alcance de la gente: no había canchas de tenis y de repente empezó a haber lugares de alquiler por todos lados. Tanto la industria general como la fuerte representación nacional en lo más alto del profesionalismo siguen intactas incluso cincuenta años después de sus logros. Pero la potencia de la figura de Vilas excede los límites demarcados por los flejes de las canchas: es el más grande tenista argentino de todos los tiempos y uno de los 15 más grandes de la historia a nivel global, pero su dimensión desborda al punto de llegar al ecosistema cultural. Vilas ganó todo lo que ganó, aunque su figura pisó otros suelos para dejar huella en otros mundos: la música, la poesía, el amor, las disputas con el poder, la escritura, la vida, la muerte, la soledad”.
El libro de Amalfitano cuenta con el prólogo de Juan José Moro, pionero junto a Guillermo Salatino de las coberturas del tenis en el mundo, quien destacó: “El hecho de que Pablo Amalfitano haya resuelto investigar y escribir sobre la personalidad de Guillermo Vilas sin haberlo visto jugar, pero habiendo estudiado todas las informaciones al respecto, es más valioso que nunca en un tiempo en el que todo se vive muy rápido y en el que frecuentemente hay desconocimiento o falta de la debida inquietud para ocuparse de personalidades que han sido más que importantes”.
“Se trata de un libro con anécdotas nunca o escasamente difundidas del tenista. En un trabajo cuidado, se descubre otra cara de Guillermo, tan cautivante como la vivida dentro de un court”, anticipa, en la contratapa, el periodista e historiador Alfredo Bernardi.









