(Desde San Pablo).-Luiz Inácio Lula da Silva comienza a despegarse de su oponente Flavio Bolsonaro en las encuestas de popularidad, como lo revela la encuesta Bloomberg-Atlas publicada por la tarde de este martes.
La campaña comenzará oficialmente el 16 de agosto, con publicidad en radio y TV, en internet y en las calles; pero los encuentros del presidente para inaugurar los más diversos eventos, de Sur a Norte y de Este a Oeste del país, revelan que ya definió los sectores sociales que privilegia para consolidar su fuerza.
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En la ciudad de San Pablo, Lula se reunió por la mañana con los empresarios de la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción, representante de 90 federaciones de todo el país. Como toda entidad de este tipo, la CBIC actúa en defensa de los intereses del mercado, pero también desarrolla propuestas de políticas públicas de vivienda e infraestructura.
Lo cierto es que ese sector del establishment, con 3 millones de empleados, le dio su apoyo. En esa cita, el jefe de Estado hizo cuestión de hablar para el periodismo, por juzgarlo una pieza “esencial” en la difusión de sus compromisos con el electorado. Ante la prensa, definió cuáles serán los objetivos esenciales de su estrategia: la clase media baja, el electorado femenino y los brasileños con menores ingresos.
A los dueños de las constructoras les hizo una interesante promesa: “No va a faltar dinero para la vivienda. Vamos a poner más de lo que ya colocamos. Claro que este dinero será legítimo, porque no procederá del Banco Master”. Ese fue el momento preciso utilizado por Lula para hostigar a su adversario, el senador Flavio, hijo del ex mandatario Jair Bolsonaro.
Vale recordar que, desde el jueves pasado, el legislador vive un infierno: perdió un espacio considerable en la preferencia de los votantes, a tal punto que quedó 7 puntos por debajo de Lula, cuando hasta fines de la semana pasada mantenía un empate. Así lo acaba de informar la consultora Atlas. Ocurre que las revelaciones de su estrecha relación con el dueño del quebrado Banco Master, el mafioso Daniel Vorcaro, que salieron a la luz días atrás, pusieron en evidencia las mentiras del legislador sobre el asunto.
Primero había dicho que no tenía ningún vínculo con ese personaje; luego afirmó que solo lo había contactado para conseguir financiación destinada a rodar la película sobre su padre: “Dark Horse”. Finalmente, se supo que Flávio se había reunido con el financista, en la mansión del individuo, cuando este ya tenía puesta una tobillera electrónica, colocada por la Policía Federal para impedir su fuga.
La familia Bolsonaro apostó a que el anti-petismo de sectores de la población les permitiría elegir a cualquier candidato, incluso su hijo senador que carece de una trayectoria consistente. De hecho, éste llegó a liderar numéricamente algunas encuestas. Pero ahora, ante estos nuevos datos, el grupo se enfrenta a una significativa dificultad. El propio Partido Liberal (PL), que se comprometió con la precandidatura del senador Bolsonaro, comienza a barajar datos sobre sus eventuales sucesores.
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En cuanto la oposición sufre por los desatinos del parlamentario, el presidente Lula comienza a sentir que la reelección está más al alcance de su mano; fue visible en el mensaje que dio al mundo empresarial, y a la propia prensa. Su actividad fue coronada por la tarde en una entrevista con taxistas y conductores de Uber, y allí se notó el cambio de ambiente en el equipo ministerial.
Ante ese segmento de la clase media anunció beneficios concretos, como créditos a tasas muy bajas y plazos largos para la compra de automóviles. También le dedicó las últimas medidas económicas, mediante la eliminación de impuestos y la refinanciación de pesadas deudas que afectaban a las familias, por cuenta de las tarjetas de créditos y de préstamos otorgados por la banca privada.
Esa fue, hasta ahora, la franja más fuerte en el electorado del “bolsonarismo”. Para el jefe de Estado, y líder del PT, es preciso entender que “la vida de las personas a las que queremos ayudar no es fácil”. Para él, por ejemplo, “tener una casa, mejora todo en la vida”. Eso es lo que, según dijo, le alegró de su encuentro con el empresariado de la construcción». «Recibí una lista de demandas y así es como proceden las entidades serias. En vez de decir tonterías en los medios, preparan una agenda de temas que causan dificultades, con un principio, un desarrollo y un final”.









