En apenas diez días, dos personas han muerto a tiros en operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y otra bajo su custodia. El mexicano Lorenzo Salgado Araujo, de 53 años, se dirigía al trabajo en Texas en su furgoneta cuando los agentes le dieron el alto y fue confundido por otro hombre al que sí buscaban. El colombiano Johan Sebastián Durán Guerrero, de 26, conducía su vehículo de camino a su empleo en Maine cuando los miembros del ICE lo interceptaron. Sus últimas palabras fueron “traté de detenerme”. Tampoco lo buscaban. El venezolano José Manuel Arenas, de 45 años, sufrió un infarto durante el traslado de un centro de detención a otro en Georgia.
México ensaya la vía penal para defender a los migrantes en Estados Unidos en medio de la limitada respuesta de América Latina










