El mundo del arte y el espectáculo está de luto: murió Eugenio Zanetti. El director de arte, escenógrafo, pintor, dramaturgo, además de director de cine, teatro y ópera fue un notable exponente de la cultura argentina. “Su extraordinaria trayectoria, de amplia proyección internacional, y su excepcional talento lo convirtieron en una figura fundamental de la cultura argentina”, destacó anoche la Asociación Argentina de Actores. Tenía 79 años y murió en Buenos Aires.
Zanetti fue distinguido con el Oscar a la “mejor dirección de arte” hace exactamente tres décadas. Premiaron allí su excepcional trabajo en “Restauración”, la película dirigida por Michael Hoffmann y ambientada en la Inglaterra del siglo XVII. Y volvió a ser nominado en 1999 en la misma categoría por “Más allá de los sueños”, de Vincent Ward.
“Restauración”, que marcó uno de los puntos más altos en la trayectoria de Zanetti en Hollywood contaba con un elenco de lujo: Hugh Grant, Ian McKellan, Sam Neill, Meg Ryan y Robert Downey Jr.
Zanetti permaneció ligado a la creación artística hasta sus últimos minutos de vida, presentando su muestra en Córdoba y trabajando en los ensayos de «Los cuentos de Hoffmann», de Jacques Offenbach, que próximamente se presentará en el Teatro Colón, en el marco de su temporada operística.
Ese compromiso con el trabajo y con la escena acompañó una vida dedicada al arte, compartida con generaciones de intérpretes, realizadores y equipos técnicos.
Zanetti ya había trabajado en la régie, escenografía y vestuario para esta producción hace cinco años en el Colón, cuando se celebraba el Bicentenario del nacimiento de Offenbach.
Una vida plagada de arte
Eugenio Zanetti nació en Córdoba el 19 de octubre de 1946. Su vocación artística lo acercó tempranamente a la pintura y al teatro. Estudió Arquitectura en la Universidad Nacional de Córdoba, aunque orientó su camino hacia la escenografía y la creación visual.
Su formación se nutrió de la práctica, de sus viajes y del encuentro con artistas de distintas disciplinas. Durante su juventud participó en el equipo de Medea, de Pier Paolo Pasolini, una experiencia que marcó sus primeros pasos en el cine.
Eugenio Zanetti murió a los 79 años de edad. Foto: InstagramEn la Argentina desarrolló su trabajo cinematográfico en producciones como El poder de las tinieblas, de Mario Sábato, y Los pasajeros del jardín, de Alejandro Doria. En la década de 1980 se radicó en Estados Unidos, donde construyó una extensa carrera como diseñador de producción.
Su filmografía incluyó Slam Dance, Línea mortal, Sopa de jabón, El último gran héroe, Restauración, Más allá de los sueños y La maldición. También trabajó en Zapata, el sueño del héroe, de Alfonso Arau, y Encontrarás dragones, de Roland Joffé.
El teatro y la ópera
El teatro y la ópera ocuparon un lugar central en su recorrido. Desarrolló trabajos de dirección y diseño escénico en Europa y América del Sur, con un repertorio que incluyó “Un ballo in maschera” y “Nabucco”, de Giuseppe Verdi, y Madama Butterfly y Tosca, de Giacomo Puccini. Su actividad también abarcó el teatro musical, en títulos como Chicago y Están tocando nuestra canción.
En 2014 estrenó Amapola, su primer largometraje como guionista y director. Con una historia atravesada por la fantasía, los viajes en el tiempo y los vínculos familiares, reunió a Camilla Belle, François Arnaud, Geraldine Chaplin, Lito Cruz, Leonor Benedetto y Elena Roger, entre otras figuras. En esta realización también asumió el diseño de producción, integrando distintas facetas de su oficio.
Era una comedia romántica con algo de realismo mágico y algo de musical, que se rodó en el Tigre. «Es una película que no podría haber hecho en los Estados Unidos, así que vine a hacerla acá. Es muy personal, una mezcla de una comedia y un viaje en el tiempo. Una especie de fantasía sobre este país entre los años ‘60 y los ‘80, que fueron mi juventud», contó en su momento.
El maestro Francisco Rettig y el director de escena Eugenio Zanetti antes del estreno en el Colon durante el 2016. Foto Gustavo Castaing Y detalló: «Ocurre en un día de verano en el ‘66 y en un día de invierno en el ‘82. No de casualidad el primero es el día del golpe de (Juan Carlos) Onganía, y el segundo es la declaración de la Guerra de Malvinas. Pero la película no es sobre eso, eso se ve en la televisión y en las reacciones de la gente, la película es sobre si uno puede modificar su destino», contó en una entrevista el artista.
Paralelamente sostuvo una constante actividad como pintor, con exposiciones individuales en la Argentina, México, Estados Unidos, Brasil, China y España. La pintura constituyó una parte fundamental de su identidad artística y acompañó su trabajo para los escenarios y la pantalla. A lo largo de su carrera recibió, además, reconocimientos como los premios Estrella de Mar, María Guerrero y Trinidad Guevara.
Durante el 2010, el año del Bicentenario, la Asociación de Cronistas Cinematográficos de la Argentina lo distinguió con un premio Cóndor de Plata especial por haber ampliado el conocimiento del cine nacional y de los profesionales argentinos en el mundo.
Este reconocimiento lo obtuvo a la par de Gustavo Santaolalla, Luis Bacalov, Luis Puenzo y Juan José Campanella.
Una intensa actividad que no decreció ni siquiera en pandemia, cuando ya había vuelto a residir en Córdoba. Como describió Susana Reinoso en Clarín (2021) “ Si la pandemia que agita y agota al mundo dejó a media humanidad paralizada en medio de un confinamiento forzoso sin saber cómo contener la incertidumbre, el artista plástico, cineasta, director de arte, escenógrafo y dramaturgo Eugenio Zanetti toreó la crisis sumergiéndose en el universo paralelo del arte, y a lo largo de 2020 no dejó un minuto de crear: pintar, pre-producir una película, acometer proyectos a mediano plazo”.
Eugenio Zanetti fue director de escena en el Teatro Colon durante el 2015. Fotos Ruben Digilio Entrevistado por Ñ, Zanetti sostuvo que “soy totalmente feliz haciendo una ópera, porque hay pocas cosas que reúnan todo lo que me inspira la tragedia, la luz, el diseño, es una forma concentrada de la vida”. A los 71 años y durante su encierro, alumbró 30 pinturas de gran porte de una gran belleza.
Agregó Reinoso: “A lo largo del confinamiento y la pandemia ha pintado a toda hora. A veces, desde que amanece. Otras, durante la noche, en el silencio del paisaje de Córdoba donde se estableció hace unos meses. Se puede decir que, pese a ser un cosmopolita que fija residencia temporal en muchos sitios, la usina creativa de Eugenio Zanetti, ganador del premio Oscar entre muchos otros, está en su tierra natal”.
El artista recordó en aquel momento que “entiendo que vivimos situaciones adversas, pero en mi infancia yo recuerdo, por ejemplo, las anécdotas de mi padre que había vivido la Guerra Civil Española y uno está preparado para cualquier cosa. No me esfuerzo en estar bien, sino que simplemente me ocurre”
Una de sus reflexiones sobre su intenso quehacer creativo
“Pierdo completamente la noción del tiempo. Eso, aparte, es reconfortante porque uno puede salir del espacio-tiempo sin ser un místico, sino un artista y lo digo con humildad. Es lo que la física cuántica llama el continuo espacio-tiempo. En 2000, dirigí en Estados Unidos una película que se llamó Quantum Project, exclusivamente para Internet», contó
Eugenio Zanetti, en el Teatro Colon. Fotos Ruben Digilio Y recordó: «Es sobre un tipo que sabe que si uno no está mirando el universo, este no existe. El universo existe porque lo miramos. Lo más extraordinario de la física cuántica, que vos sabés cuánto me interesa y es una ciencia no una mística, es que considera la existencia de siete universos paralelos. Todo trabajo creativo “es” en este universo que vivimos porque ya existe en otro. Y lo que existe en otro universo se manifiesta en este. O sea, pasa por nosotros y le damos forma dentro de nuestras posibilidades. Mozart creó esa música maravillosa que estaba en otro universo. Esa me parece una idea muy liberadora», resaltó.
En La Voz definieron así su amplitud artística: “En cuanto a su pintura, Zanetti se destacaba por una técnica que rescataba figuras luminosas de fondos oscuros, infundiendo en sus lienzos un profundo sentido metafísico que trasciende las modas temporales. En su faceta como director y escenógrafo, manifestaba una creatividad desbordante que se traducía en puestas en escena sumamente detalladas y fantasiosas. Su lenguaje cinematográfico poseía una estética neobarroca en la que la imagen adquiría un peso visual preponderante y cargado de simbolismo”.
Actualmente en el museo Tamburini de Bancor, en Córdoba, se está exhibiendo la muestra “Eugenio Zanetti. El hombre que habita muchos mundos”. Y desde ahora podrá admirarse desde una nueva dimensión.









