Una batalla se anunciaba en el Ministerio de Cultura de Colombia desde el primer día del Gobierno. En su juramento como presidente, Abelardo de la Espriella dijo que es el momento de una “batalla cultural” para “recuperar el valor de la familia, el mérito, la disciplina, el respeto por la ley, el amor por la patria, la creencia en Dios y la responsabilidad individual”. Cuando nombró en la cartera a la exsenadora Paola Holguín, le pidió que lidere esa batalla. “Es imposible gobernar rectamente al mundo sin Dios y sin la Biblia”, dijo ella en X a días de arrancar en su cargo. Tras 50 días de gobierno, ha tomado decisiones que trazan el camino de esa batalla cultural, desde el equipo que ha elegido hasta las figuras con las que se ha reunido, pasando por las becas que ha dejado de otorgar y por su estilo de hacer política con la mano de Dios.
Paola Holguín traza el camino de la batalla cultural que le encomendó De la Espriella









