Como las grandes estrellas, con una hora y media de retraso y ante un público entre impaciente y entregado, así llegó Gustavo Petro a su charla magistral en el auditorio Alfonso Caso de Ciudad Universitaria de la capital de México. Era el final del primer viaje internacional del expresidente de Colombia tras perder la Casa de Nariño el pasado junio y repitió su última canción: una empresa israelí amañó el conteo de votos e hizo que su delfín, Iván Cepeda, perdiera frente al ultraderechista Abelardo de la Espriella. “Una realidad es que Cepeda ganó las elecciones”, afirmó categórico, “lo dicen nuestros expertos en matemáticas y software”. Durante la charla, titulada El Capital en el Siglo XXI: Economía política de la crisis climática y básicamente un adelanto de su próximo libro, tocó temas ambientales como la sexta extinción y la dependencia de los combustibles fósiles, anunció el final del capitalismo y defendió algunas teorías de la conspiración como la de los “intelectuales de la oscuridad”. También tuvo palabras amables para la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, con quien se reunió en la mañana, la razón por la que llegó tarde.









