En el programa “QR!” de Canal E, el debate por los impuestos a los ultrarricos volvió al centro de la escena tras el respaldo del empresario Marcos Galperín al presidente Javier Milei en la discusión sobre la carga impositiva a las grandes fortunas.
El intercambio se dio en el ciclo conducido por Pablo Caruso, en el que la economista Verónica Grondona, investigadora del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), cuestionó la idea de que un impuesto a la riqueza no tenga impacto en la economía y sostuvo que el debate debe analizarse dentro del sistema tributario en su conjunto.
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“Cuando hablamos de impuestos a los ultrarricos no es una medida suelta. No es un impuesto que por sí solo resuelva el gasto público, pero sí es una herramienta para abordar la desigualdad”, planteó Grondona en el programa.
La discusión por la desigualdad y la presión fiscal
En su exposición, la economista remarcó que la desigualdad en Argentina es estructural. Según los datos citados en el programa, el 10% más rico concentra cerca del 60% de la riqueza del país, mientras que el 50% más pobre apenas accede a entre el 4% y 5%.
En ese marco, sostuvo que el sistema tributario actual también reproduce desigualdades: los sectores de menores ingresos terminan soportando una mayor presión impositiva en relación a su capacidad económica.
La economista también defendió experiencias previas en Argentina, como el aporte solidario a las grandes fortunas implementado durante la pandemia, al que calificó como “exitoso” en términos de recaudación y cumplimiento.
Críticas al “derrame” y el rol de los impuestos
Durante el debate, también se cuestionó la idea del “derrame” económico. Grondona afirmó que no existen evidencias de que la reducción de impuestos a los sectores más ricos se traduzca automáticamente en más inversión.
“Estamos hablando de una porción muy pequeña de los ingresos de los ultrarricos. No necesariamente se traduce en inversión productiva”, señaló.
Además, advirtió sobre el rol de los paraísos fiscales y los mecanismos internacionales de evasión, que permiten a grandes patrimonios reducir su carga tributaria mediante estructuras financieras en el exterior.
Un debate que se expande en el mundo
La discusión, según se planteó en “QR!”, no es solo local. También se replica en distintas regiones del mundo, con iniciativas similares en países de Europa, Estados Unidos y América Latina que buscan establecer impuestos mínimos a las grandes fortunas.
Brasil, por ejemplo, ya incorporó mecanismos de tributación mínima en su última reforma fiscal, lo que reactivó el debate regional sobre cómo enfrentar la creciente desigualdad.
Hacia el final del intercambio, los conductores y la invitada coincidieron en la necesidad de sostener el debate sobre el sistema tributario, aunque con diferencias de enfoque. Grondona insistió en que el desafío es avanzar hacia un esquema más progresivo que combine impuestos y políticas de gasto.
“Necesitamos seguir discutiendo una reforma tributaria que ayude a reducir la desigualdad y fortalezca la democracia”, concluyó.
LB










