La consternación en la comunidad de Mar del Plata no mengua desde que trascendiera una denuncia por maltrato, violencia verbal y hostigamiento contra un cuidador de un hogar geriátrico, quien fue filmado a inicios de esta semana agrediendo a dos ancianas.
«Dejanos de molestar. Morite de una vez por todas«, se escucha agredir a Nicolás Gastón Cichero en uno de los videos que lo delató y ya forman parte de la investigación en su contra, por la que quedó imputado por lesiones graves.
El violento episodio que quedó registrado por las cámaras de seguridad del lugar fue en Hogar David, una residencia geriátrica de Mar del Plata; ubicada en el cruce de las calles Deán Funes y Rivadavia. Ocurrió este lunes pasadas las 19.
La propia administración de la residencia fue la que radicó la denuncia en su contra, luego de haber cotejado las filmaciones de las cámaras de seguridad del establecimiento, que lo captaron aagrediendo flagrantemente a dos de las ancianas que estaban a su cargo.
«¡Llorando todo el día, esta vieja de m…! Dejanos de molestar. Morite de una vez por todas», se lo escucha decir al cuidador ante una de las ancianas.
En la filmación del lunes a las 19.16 se lo ve a Cichero intentando de manera muy agresiva acostar a la mujer. «Ojito con pegarme porque te rompo la cabeza. ¿Por qué no te morís, vieja hija de p…? Morite de una vez», agrede una y otra vez el cuidador.
Además, en el video se lo observa colocar una prenda de ropa sobre la cabeza de la anciana durante varios segundos, lo que configuró otra acción brusca sobre una persona que debía tratar con extremo cuidado.
Esa secuencia de Cichero no se resumió a esa acción nada más. Minutos antes, a las 19.10, se lo ve intentando alimentar a otra anciana. «Vamos a comer, ¿sí? Vamos a ver si te gusta. ¡Abrí la boca!», y espeta a su víctima. Esta permanece desvalida, y presumiblemente con dificultades para hacerle caso.
«Vivi, ¡te manchás toda!», continúa su recriminación Cichero, y le pega en la boca con una cuchara de metal a la señora, que se queja del dolor y se larga a llorar con ambas manos en su boca. «¿Querés llorar? Bueno, vamos para allá», se la lleva Cichero hacia otro apartado de la residencia. Luego trascendió que la anciana perdió piezas dentales producto de la agresión.
La dirección del geriátrico resolvió echarlo, además de denunciar a Cichero. La causa quedó en manos del fiscal Carlos Russo, quien inicialmente consideró el caso por «lesiones leves», pero luego reconsideró e imputó al cuidador por «lesiones graves».
La investigación busca ahora determinar las responsabilidades del acusado y establecer si existieron otros episodios de maltrato dentro de la residencia.









