Este martes, dos de los principales acusados en la causa de la red italiana de prostitución VIP declararon ante la jueza de instrucción de Milán y, en su defensa, sostuvieron que su actividad se limitaba a la organización de servicios para locales de ocio. Además, negaron haber actuado como intermediarios en la prostitución y rechazaron cualquier tipo de implicación de futbolistas de la Serie A en el caso.
Hace algunos días, una investigación judicial sacó a la luz una presunta red de prostitución VIP que habría operado durante años en Milán y que tenía entre sus clientes a futbolistas de la liga italiana, empresarios y celebridades. La fiscalía emitió una orden de arresto que incluye a cuatro personas acusadas de haber dirigido la red ilícita de jóvenes, que no se trataron de futbolistas ni celebridades, ya que estos solo habrían asistido a las fiestas, sin ser señalados como responsables de la organización de la red.
La jueza de instrucción Chiara Valori ordenó el arresto domiciliario para Emanuele Buttini y Deborah Ronchi, la pareja apuntada como «promotores y cabecillas» de la organización. Otras dos personas, Alessio Salamone y Luz Luan Amilton Fraga, fueron descritos como «participantes».
En sus declaraciones, dos de los acusados negaron que existiera una red criminal, alegando que solo se trataba de un modelo empresarial de eventos y hospitalidad. Los otros dos implicados en la causa decidieron no declarar durante el interrogatorio ante la jueza de instrucción.
La investigación se centra en la empresa MADE Luxury Concierge, y en su supuesta gestión de reservados exclusivos en clubes de la vida nocturna de Milán, donde, según la hipótesis de la Fiscalía, se habría facilitado la presencia de mujeres jóvenes para clientes adinerados, entre ellos futbolistas.
La organización operaba bajo la apariencia de una agencia de eventos en el área metropolitana de Milán y ofrecía paquetes «All Inclusive» por varios miles de euros, que incluían cenas en locales exclusivos, alojamiento en hoteles de alta gama y la compañía de mujeres. En algunos eventos también se facilitaba presuntamente el uso de óxido nitroso, conocido como «gas de la risa», como sustancia recreativa.
De hecho, en la lista de «palabras clave» que utiliza la Fiscalía figuran al menos 70 apellidos de jugadores, entre ellos de clubes como Milan, Inter, Juventus, Verona, Torino o Sassuolo, aunque ninguno se encuentra siendo investigado.
Entre los futbolistas que contrataban los servicios aparecen Daniel Maldini, hijo del histórico Paolo, el defensor del Real Madrid Dean Huijsen, el nigeriano Víctor Osimhen (que jugaba en el Napoli y fue vendido al Galatasaray), Luca Pellegrini, y Matteo Cancellieri (Lazio), Alessandro Buongiorno (Napoli) que forma parte de la selección italiana, y Samuele Ricci (Milan).
Las autoridades analizan conversaciones y comunicaciones para verificar si algunos deportistas asistieron a eventos organizados por los presuntos responsables y si utilizaron servicios adicionales. La inclusión de sus nombres en la investigación trascendió a partir de escuchas telefónicas y otros elementos recopilados durante el proceso, como publicaciones en la cuenta de Instagram de la organización donde figuraban clientes vips que, posteriormente, fueron borradas.
Cabe aclarar que en Italia no constituye a un delito pagar por servicios sexuales ni ejercer la prostitución de forma voluntaria, aunque sí está penado organizarla, facilitarla u obtener beneficios económicos a través de ella. En el operativo se llevaron a cabo varios registros y fueron incautados más de 1,2 millones de euros considerados beneficios ilícitos.










