Alumbraron con el siglo XX, se hicieron grandes con fotos a color sepia y crecieron con la modernidad. Cosecharon millones de hinchas. Fueron, son y serán protagonistas de los encuentros más taquilleros del fútbol argentino. Incluso, a pesar de los vaivenes de sus campañas deportivas y sus dramas institucionales. Estén arriba o abajo en la tabla de posiciones. Tengan o no chances de dar una vuelta olímpica. Habrá un duelo cruzado este domingo, el día reservado para las más importantes contiendas. Se enfrentan Independiente y Boca en Avellaneda. Chocan River y Racing en Núñez. Y todas las miradas estarán puestas en estos enfrentamientos con más de 200 partidos en su haber.
La previa está discutida, mucho más en la era de las redes sociales. Todos se ponen el traje de técnicos. El análisis del juego, la táctica y la estrategia se debaten en la mesa del café y terminan interpelando a los que toman decisiones. ¿Por dónde estará la clave de esos mano a mano que arrastran multitudes? ¿Se podrá ver un buen espectáculo en el medio de las presiones que propone el Torneo Clausura?
El clásico más reciente no trae felices augurios. El derby que se disputó en el Cilindro fue de bajo vuelo, un partido descartable en el que primó el miedo a perder. Hubo un tiempo para cada uno, las polémicas que siempre aparecen en la escena y un punto que le sirvió más a Independiente que a Racing por su ubicación en el Grupo B. Sin embargo, los noventa minutos resultaron una muestra gratis de sus pobres actualidades.
Boca y River -sobre todo, Boca- están en otra órbita. Si el deseo de los equipos que habitan la orilla bonaerense del Puente Pueyrredón -también, de San Lorenzo- es subirse al ring de los dos colosos, hoy están a años luz. Los xeneizes llegan entonados por el impulso de haber logrado el pase a la final de la Sudamericana en el Maracaná, nada menos. De aquí al 19 de diciembre, puede ganar cinco estrellas: la mencionada Copa, que se define ante Atlético Mineiro en Barranquilla el 21 de noviembre; la Tabla Anual, que domina con 54 puntos y una mejor diferencia de gol que Argentinos Juniors; la Copa Argentina, el Torneo Clausura y -si gana el título local- el Trofeo de Campeones.
El gigante de banda roja parece haber despertado en Córdoba. De besar la lona con Eduardo Coudet pasó a estar entre los ocho mejores y aplastar al campeón Belgrano -sí, el mismo que le arrebató el Torneo Apertura- en el Mario Alberto Kempes, escenario de la caída que empezó a resquebrajar el ciclo del Chacho. Con una inversión faraónica, explotaron Angel Correa y Thiago Almada, entre otros, y se vio un mejor funcionamiento colectivo que empieza a asomar de la mano de Leonardo Ponzio, independientemente del brillo individual. Cómo habrá sido que se apagó, al menos por ahora, el ruido que hizo Ramón Díaz.
El Rojo necesita un triunfo de alto impacto. Porque juega ante su público, porque tiene que asegurar su presencia en la próxima instancia y porque todavía está encendida una luz de esperanza para jugar en la Sudamericana 2027. El duelo con Racing dejó claro que Maximiliano Meza debe jugar de enganche y no por afuera.
Con el ingreso de Matías Abaldo en lugar de Luciano Cabral, Jadson Viera mejoró al equipo y en el segundo tiempo no solo logró el empate; también, mereció quedarse con los tres puntos. Los laterales fueron el punto más flojo. Sobre todo, a la derecha con Santiago Arias. Sin embargo, el único cambio sería la presencia del uruguayo en reemplazo del mendocino nacionalizado chileno.
Boca es un equipo que puede aprovechar esa falencia porque suele atacar con Lautaro Blanco o Leonel Flores por ese sector. De cualquier modo, Rodolfo Arruabarrena decidió darle descanso al lateral rosarino, quien disputó 23 de los 24 partidos del ciclo del Vasco. En su lugar estaría Malcom Braida, aunque no hay que desechar a Ayrton Costa, que conoce el puesto.
La disputa del medio estará abordada con tres volantes que superan en número al doble cinco que suele proponer Independiente con Iván Marcone y Mateo Pérez Cursi. Con Leandro Paredes en el banco, todavía al límite en el aspecto físico, tiene un plus para el segundo tiempo. Rodrigo Battaglia será de la partida con el valor agregado del juego aéreo. Adelante, podría ingresar Alan Velasco en lugar de Sebastián Villa.
Se trata de un mano a mano que no tiene equivalencias. Al menos, en la previa. River viene holgado, a pesar de que su campaña a lo largo del año fue de regular a malo con la eliminación de la Sudamericana a cuestas. No podrá contar con Lucas Martínez Quarta, quien fue amonestado para purgar la fecha de suspensión y poder jugar el Superclásico del 1° de noviembre. En su lugar hay dos candidatos: Lautaro Rivero o Tobías Ramírez. Los dos vienen con inactividad. El zaguero de Moreno apenas disputó 94 minutos, repartidos en tres partidos. No juega desde la 11ª fecha. El central de Virrey del Pino solo jugó un tiempo de marzo, justamente ante Racing en el Torneo Apertura.
En el lateral izquierdo, continuaría Francisco Ortega, ya que Marcos Acuña no está al 100% del traumatismo en el empeine izquierdo y por eso quedó afuera de la lista de concentrados. Ponzio tiene claro que si se levantan con el pie derecho sus grandes figuras, difícilmente termine lamentándose al final de este domingo.
La Academia necesita ganar o se quedará afuera de los playoffs. Está en el anteúltimo puesto del Grupo B, con un técnico interino y un plan de juego que deberá fortalecer el medio y explotar las debilidades de su ilustre rival, especialmente en las pelotas aéreas. Chirola Romero piensa en un cambio que busca reforzar la zona neurálgica: la salida de Lautaro Díaz, un extremo, y el ingreso de Alejandro Tello, otro volante. Será 4-4-2 con la continuidad de Matías Kranevitter, de buena presentación ante Independiente.
Independiente-Boca. River-Racing. Clásicos de ayer, hoy y siempre. Con toda la historia y la presión de presente sobre la espalda.
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Los clásicos de este domingo comienzan a las 17 horas. El Rojo será local del equipo de Arruabarrena y el duelo podrá verse por TV en la pantalla de ESPN Premium. Cuando termine la acción en Avellaneda, el zapping llevará a TNT Sports Premium para seguir las acciones de lo que suceda entre River y Racing.









