Sólo se trató de discrepancias y no hubo un trato desigual entre fiscales y defensores. Estos fueron los principales argumentos del Tribunal Oral Federal de Corrientes para rechazar la recusación del juez Fermín Amado Ceroleni, quien preside el debate en el que juzga a los presuntos responsables de la sustracción y el ocultamiento de Loan Danilo Peña (5).
El planteo había sido formulado por el defensor oficial Enzo Di Tella, quien representa a Bernardino Antonio Benítez (39), tío político del nene y uno de los acusados de haber tenido un rol protagónico en el caso.
En una resolución de cinco carillas, los jueces Eduardo Belforte y Simón Bracco descartaron este lunes que “se haya incurrido en hostilidad u animosidad para con ninguna de las partes, ni en tratos con deferencia que favorezcan a alguna de ellas”.
Al fundamentar el rechazo, los magistrados señalaron que es “una mera disconformidad del defensor oficial para con la presidencia del debate; circunstancia que no alcanza para configurar el temor objetivo de parcialidad alegado por la parte para apartar a uno de los jueces naturales del caso”.
También señalaron que Di Tella nunca planteó durante el juicio su desacuerdo con la forma de conducción de Ceroleni y que tampoco recurrió a las facultades que le otorga el Código Procesal “para intentar revertir las decisiones que a su criterio pudieron haberle ocasionado un agravio”.
“Si el defensor entendía que las decisiones que adoptaba la presidencia no resultaban una derivación razonada de la norma procesal vigente y de las circunstancias fácticas involucradas, debió entonces y de modo tempestivo, haber invocado la intervención del tribunal para subsanarlas”, indicaron.
Además, para los jueces hubo un consentimiento tácito al no haber planteado un recurso de reposición y los hechos esgrimidos por Di Tella “no prueban que la forma de presidir el debate estuviera vinculada a la predicada pérdida de imparcialidad”.
El defensor de Benítez buscó apartar a Ceroleni del juicio alegando “temor objetivo y fundado de parcialidad” del juez. Sostuvo que en las diferentes audiencias hubo interrupciones frecuentes durante los interrogatorios, restricciones para profundizarlas y diferencias en el tratamiento de las objeciones planteadas por la Fiscalía y los defensores. En definitiva, el abogado tenía la sospecha de que el veterano magistrado se mostraba más indulgente para con los acusadores.
“No afirmo conocer cuál será el voto del señor presidente. No afirmo como un hecho que haya decidido condenar a mi asistido”, sostuvo en su escrito el aguerrido defensor. Y apeló al término “temor fundado y objetivo” sobre el accionar del magistrado, y de que el Tribunal dicte un fallo influido por la presión social y mediática.
A partir de la confirmación del juez Ceroleni, el debate se reanudará este miércoles con la declaración de cuatro integrantes de la Prefectura Naval.
En la misma audiencia, el tribunal también deberá resolver quien asumirá la defensa de Pablo Núñez (28), uno de los diez acusados por intentar desviar la investigación judicial. Es que el joven era representado por Martín Fabio Castillo, que fue detenido en Buenos Aires, sospechado de actuar como nexo entre integrantes de una organización narcocriminal rosarina, sicarios y vendedores de cocaína.
A Castillo le imputan haber facilitado comunicaciones entre personas detenidas y miembros de la estructura criminal vinculada a Francisco “Fran” Riquelme, utilizando llamadas y distintos teléfonos para transmitir órdenes desde el interior del penal.
Loan fue visto por última vez el 13 de junio de 2024, en el paraje El Algarrobal, en 9 de Julio, Corrientes; y por su sustracción, además de Benítez, son juzgados su pareja, Laudelina Peña (47); Daniel “Fierrito” Ramírez (51) y su esposa Mónica del Carmen Millapi (37); el ex capitán de navío Carlos Guido Pérez (64) y su mujer, María Victoria Caillava (54); y el ex comisario Walter Adrián Maciel (45).









