Rodri Hernández ya está en Barcelona. El centrocampista llegó este lunes por la tarde a la Ciudad Condal para afrontar los últimos pasos de su fichaje por el club azulgrana. “Es un sueño estar aquí. Estoy muy feliz de poder jugar con mis nuevos compañeros. Iremos por todos los títulos”, dijo nada más pisar suelo catalán; “a por la Champions y por todo lo que se ponga por delante”
El acuerdo entre el Barça y el Manchester City contempla 60 millones de euros fijos que, con las variables, podrían llegar hasta los 75 millones, según fuentes próximas a la operación. Rodri firmará hasta junio de 2030, cuatro temporadas en el Camp Nou. Se trata del fichaje más importante de la era de Joan Laporta como presidente, por encima incluso de otras grandes incorporaciones como Robert Lewandowski o Dani Olmo. Le esperan ahora la revisión médica y la firma del contrato, últimos trámites de una operación que el Barça aceleró tras la lesión de rodilla de Frenkie de Jong.
Rodri llega avalado por un currículum difícil de igualar. Formado en la cantera del Atlético de Madrid, el centrocampista, de 30 años, dio el salto a la élite en el Villarreal antes de recalar en el Manchester City en 2019. Allí se convirtió en pieza indiscutible del proyecto de Guardiola y acumuló seis Premier League y una Champions League. En 2024 fue reconocido con el Balón de Oro, un galardón que llegó pese a la grave lesión de ligamento cruzado que sufrió después y que lo mantuvo casi un año fuera de los terrenos de juego. Además, fue el capitán y guía de la selección española hacia el título Mundial, certificado con un 1-0 a Argentina en la final gracias a un gol de Ferran Torres en la prórroga, torneo en el que además se llevó el premio al mejor jugador.
En el vestuario azulgrana se reencontrará además con João Cancelo, con quien compartió años de vestuario en el City. El portugués también aterrizó ayer por la mañana en Barcelona, tras desvincularse del Al Hilal para incorporarse al Barça como agente libre y sin coste de traspaso para el club.
Con estas dos incorporaciones, el Barça cierra buena parte de un mercado de verano ambicioso. Antes de Rodri y Cancelo, el club ya había confirmado las llegadas de Anthony Gordon, procedente del Newcastle, y de Karim Adeyemi, del Borussia Dortmund, dos refuerzos pensados para dar velocidad y variantes al ataque de Flick. En sentido contrario salieron Robert Lewandowski, que puso fin a su etapa azulgrana tras cuatro temporadas, y Ferran Torres, traspasado al PSG. Con todo, la plantilla sigue sin resolver una de sus principales necesidades: un delantero centro de garantías, la pieza que el club todavía busca antes del cierre del mercado el 1 de septiembre.









