Una protesta de prácticos de navegación —expertos locales que abordan embarcaciones para guiar las maniobras de los capitanes en el ingreso y salida de terminales— altera el funcionamiento de los puertos por los que circulan los bienes que Argentina comercia con el mundo. Los profesionales de este sector han reaccionado con una retención de tareas a un decreto del Gobierno de Javier Milei que busca flexibilizar el reglamento bajo el que operan, impidiendo la actividad normal de al menos un centenar de buques de gran porte. Mientras el Gobierno asegura que el nuevo régimen reducirá los costos de operación y promoverá una mayor competencia entre prestadores, los prácticos señalan una posible afectación de la seguridad.
Un centenar de buques cargueros, varados en el puerto de Buenos Aires por una huelga









