Con un clima definitivamente patas para arriba en esta cuasi odisea ya por todos conocida como Súper Niño, entre desafíos sanitarios, económicos y sociales, el turismo para la próxima temporada de verano sigue siendo un gran interrogante: un informe del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de hace apenas unas horas sugiere que la estación más calurosa del año podría llegar a parecerse más a sí misma en las costas patagónicas que en la Costa Atlántica.
A esta altura de su desarrollo, el “enfant terrible” farmea literalidad con un signo de pregunta atmosférico ante la duda más básica e inquietante: ¿Será finalmente este fenómeno del Niño sin precedentes el que deje a los argentinos buena parte del verano sin sol en las playas más populares del país?
Un déjà vu remite al verano de “¡Mis ahorros!”, aquel grito viral inolvidable de una turista argentina en Brasil a la que ‘le había llovido’ todos y cada uno de los días de sus vacaciones. Consuelo del pasado o fantasma pesado, frente a la incertidumbre no queda más que revisar la información que va surgiendo a cuentagotas, como en una película de suspenso.
Datos internacionales recientes, de la Organización Meteorológica Mundial, aseguraban que las posibilidades de que las condiciones Niño en versión recargada se extendieran hasta febrero de 2027 eran del 83 por ciento. El nuevo informe local del SMN refuerza ahora las sospechas temidas: el pronóstico trimestral, que abarca ya hasta fines de enero, indica que la tendencia de temperaturas inferiores a lo habitual para la época continuará también durante todo ese mes en el área central del país, lo que incluye a la provincia de Buenos Aires y los centros de veraneo de la Costa Atlántica.
De esta manera, la incidencia del Super Niño al parecer seguirá haciéndose sentir, en coincidencia con una previsión de precipitaciones superior a lo normal para el primer mes del año próximo. Una cosa determina la otra: más humedad con más días nublados, para que la ausencia del sol haga que las marcas térmicas trepen con menor frecuencia a los valores estivales típicos.
El mapa de temperaturas para el trimestre comprendido entre noviembre y enero indica valores inferiores a lo normal en toda la provincia de Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, Mendoza, San Juan, San Luis, Santa Fe, sur de Santiago del Estero y sur de Entre Ríos. En el noroeste, por el contrario, la previsión indica marcas superiores a lo habitual, al igual que en el sur de la Patagonia.
En cuanto a la preocupación por las lluvias y las inundaciones, sobre todo en la zona del Litoral la tendencia seguirá siendo delicada todavía en enero, con fuertes posibilidades de precipitaciones por encima de lo normal y con mayor preponderancia en Corrientes y Misiones. Aunque la anomalía afectará también a buena parte del área central de la Argentina.
Clarín ya lo había anticipado hace una semana: octubre se despide con frío y lluvias. La última alerta amarilla que emitió este viernes el SMN por lluvias y tormentas replicó una advertencia que ya se hizo modalidad durante el mes, y a la que al parecer habrá que acostumbrarse mientras el Súper Niño no ingrese en su fase decreciente.
Con un octubre más fresco de lo normal, la primavera casi no se expresó desde que el almanaque formalizó su comienzo, aunque en la última semana hubo ya algunos días con el termómetro por encima de los 20 grados. Es posible que la temperatura alcance rasgos más primaverales en el arranque de noviembre. Pero el sol pleno, el que simboliza la estación, seguiría haciéndose desear.
Para lo inmediato, el SMN está anticipando otro fin de semana con nubes y probabilidad de lluvias, con un arranque de neblinas matinales para seguir luego parcialmente nublado durante la jornada del sábado, y temperaturas entre los 13 y los 25 grados.
El domingo, ya primer día de noviembre, está previsto que las condiciones empeoren, con nubes por la mañana y, entre la tarde y la noche, tormentas aisladas. Estará un poco más fresco que el sábado, porque si bien la mínima no bajaría de los 15 grados, la máxima no sobrepasaría los 22.
Para la semana entrante se espera un progresivo aumento de la temperatura, con máximas que podrían alcanzar los 26 grados y probabilidad de chaparrones aislados minando irregularmente las jornadas. Como para no dejar de recordar que este Super Niño se ha declarado, en una actitud sin precedentes, dueño del clima hasta nuevo aviso.










