A una mujer se la escucha respirar de forma agitada. A pesar de su nerviosismo y exaltación, trata de calmar al niño de seis años que tiene a su lado. Sin embargo, el pequeño no puede evitar explotar en llanto. “Vosotros que habéis venido de la puta Europa no vais a regresar, si os movéis, os sacrifico”, se escucha la amenaza de Julio César Jasso Ramírez, quien este lunes abrió fuego desde lo alto de la Pirámide de la Luna en Teotihuacán, donde mató a una turista canadiense e hirió a otras 13 personas de distintas nacionalidades –entre ellos un adolescente y un niño de seis años–, para después suicidarse con su propia arma. En el video, que dura casi cuatro minutos y que distintos testimonios han confirmado sobre su veracidad, se evidencian los momentos de tensión que las víctimas del tirador en la zona arqueológica vivieron, así como el comportamiento errático y violento del atacante.
La imagen del video muestra en una fracción de segundos cómo los rehenes permanecían al ras del suelo en lo alto de la escalera de la Pirámide de la Luna, de 45 metros de altura. Aunque la imagen se funde a negro, en el resto del metraje se puede escuchar a Jasso, con un dialecto castellano de España, cómo amedrenta y amenaza a las personas. Henrique Reis y Marina Beta, una pareja brasileña residente en Río de Janeiro, disfrutaban de su último día de vacaciones cuando fueron sorprendidos por el ataque y tomados como rehenes por el tirador.
Reis, según le contó al medio de su país Globo, se encontraba con su novia tomando fotos a la altura del segundo nivel de la Pirámide de la Luna, donde volvieron a permitir su subida desde mayo de 2025, cuando escucharon los primeros disparos. A pesar del ruido, cuenta que no se asustaron, ya que pensaron que la acústica del sitio arqueológico es “peculiar”. Cuando vieron que el resto de visitantes que estaban cerca comenzaron a correr, quisieron hacer lo mismo, pero lo empinado de las escaleras y la distancia que los separaba, no les permitió bajar antes de que el pistolero les apuntara con el arma y amenazara en el sitio. Reis recuerda que al menos 20 personas fueron retenidas como rehenes en ese punto de la pirámide. Pensó que era un ladrón y que les iba a robar sus pertenencias.
De acuerdo con Reis, los siguientes 15 minutos Jasso los mantuvo cautivos, disparó en su dirección e hirió a algunos. Barba Welsh, una turista canadiense, le contó al medio Global News que antes de que se desencadenara el tiroteo, ella había logrado bajar de la pirámide. Relata que oyó los petardos y pensó: “¡Dios mío, suena como petardos! ¿Qué es eso?’. Luego levanté la vista y vi gente bajando de las pirámides como una cascada». El guía gritó: “¡Es un tirador, corran, corran!’. Así que corrimos tan rápido como pudimos”.
Mientras tanto, arriba en la pirámide, el turista brasileño contó que el hombre repetía frases incoherentes, insultó a los visitantes y les dijo que no debían estar allí en un lugar “que debía ser sagrado”. “Si os movéis, os sacrifico. Esto se construyó para sacrificar, cabrones, no para que vengáis a hacer la puta fotito de mierda”, se escucha al atacante gritarles en el video.
Según Beta, la bolsa que portaba Jasso estaba llena de municiones. En un momento dado, exigió que una de las rehenes cortara una valla de plástico que bloqueaba el acceso a la cima de la pirámide. En ese instante, según su relato, le pidió a ella que cortara la estructura y arrojó el cuchillo al suelo en su dirección. Luego le dijo que si cooperaba, la liberarían. Marina entonces siguió las instrucciones del pistolero y le permitieron bajar las escaleras.
“Mi mayor temor en ese momento era que le disparara por la espalda”, dijo Reis. “Gracias a Dios que no lo hizo”. El temor del turista brasileño se originó a raíz de cómo el atacante se dirigió a él momentos después de liberar a su novia. “Han muerto dos putos coreanos allá [en referencia a las canadienses, una fallecida y la otra herida]. Los he sacrificado como a perros. Y tú, deja de verme tanto. A la muerte no se le mira directamente, cabrón. Necesito a alguien. Tú [Reis], lárgate, que me pones muy nervioso, estúpido. Lárgate y dile a esos cabrones que aquí tengo rehenes y, como intenten subir, los voy a matar”, se escucha al tirador en el video.
Reis confirmó las amenazas de Jasso y dijo que hizo lo que le pidió, que era avisar a la policía. “Como el lugar es grande, grité desde arriba, y cuando me acerqué a los policías, mantuve la mano en alto, advirtiéndoles: ‘Hay rehenes ahí arriba. Hay muchos rehenes’, dijo el brasileño, quien logró salir del lugar con su novia después de que ambos fueran liberados.
El Gabinete de Seguridad ha dado a conocer que Jasso llevaba en una mochila decenas de cartuchos, un cuchillo y panfletos relacionados con la masacre del Instituto Columbine, Colorado, Estados Unidos, ocurrida el 20 de abril de 1999, tomada por él como una efeméride. La Fiscalía mexiquense considera que el tirador tenía “un perfil psicopático” que lo volvió un copycat, un imitador que replica crímenes icónicos. Su inspiración fueron los dos estudiantes de Columbine que asesinaron con rifles de asalto a 12 compañeros y un profesor, e hirieron a 24 personas más.
De acuerdo con la investigación del Gabinete de Seguridad, Jasso se alojó en uno de los hoteles de la zona un día antes de la balacera y visitó las ruinas varias veces para planear el ataque. La presidenta, Claudia Sheinbaum, ha apuntado que padecía de “problemas psicológicos”, mientras que el fiscal general del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, ha detallado que dejó “pedazos de papel” en los que relata que tenía “inspiración de más allá de la tierra” para cometer el crimen.
Jasso, según el reporte de las autoridades, disparó hasta 14 veces en dirección a los elementos de seguridad y contra los turistas que visitaban las pirámides. En total hirió con los disparos a siete personas, y otras seis sufrieron lesiones como fracturas y abrasiones al intentar huir y caer por las escaleras de piedra.










