Mientras en buena parte del mundo los ciudadanos conocen a su nuevo presidente la misma noche de las elecciones, en Perú la espera puede tardar más de un mes. Es ya costumbre que el escrutinio electoral no proclame a un ganador, sino que apenas ofrezca una fotografía preliminar de una contienda que suele resolverse lentamente entre actas observadas, apelaciones y acusaciones de fraude. Esa agónica espera puede repetirse en la segunda vuelta, prevista para el 7 de junio, porque Roberto Burneo, presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), advirtió este miércoles de que puede repetirse la lentitud en el conteo y que el país probablemente no tenga plena certeza sobre quién será el próximo jefe de Estado hasta julio.
El país del conteo interminable: Perú tardará un mes en conocer a su nuevo presidente










