«Dios no solo escucha, también es argentino». Con esas siete palabras, el posteo que Nicolás Varrone hizo en la red social ‘X’ (antes Twitter) sirvió para encender a los fanáticos del automovilismo argentino. Es que, después de su amigo Franco Colapinto con el que compartió su época de karting en el autódromo de Zárate, es el máximo piloto albiceleste en el plano internacional. Este martes, con su tuit, quedó claro que su desembarco en la Fórmula 2 donde ya probó la potencia en varios momentos de la temporada, sería un hecho para el 2026 en el nuevo equipo GM / Cadillac. Su buen desempeño dentro de la estructura de General Motors en la clase Hypercar del Campeonato Mundial de Endurance lo colocaría para la telonera del Gran Circo.
El revuelo aumentó al tratarse de una cita a una publicación que había hecho en noviembre del año pasado, al darse a conocer que Cadillac llegaría a la Fórmula 1 en 2026. «DIOS TU ME ESCUCHAS?», expresaba en su momento Varrone, dando a conocer su deseo de pilotar para la escudería norteamericana de General Motors.
DIOS NO SOLO ESCUCHA, TAMBIÉN ES ARGENTINO. https://t.co/Hmz4pdn2qZ
— Nico Varrone⚡️ (@NicoVarrone) October 21, 2025
En este 2025, sumado a sus pruebas con escuderías de la F2, el oriundo de Ingeniero Maschwitz participó de las 24 horas de Daytona y las 24 horas de Le Mans, entre otras competencias.
Cadillac ya anunció su dupla para 2026 con dos experimentados como Valtteri Bottas y Sergio «Checo» Pérez. Pero también fichó como pilotos de desarrollo a Colton Herta (estrella de IndyCar, que confirmó que el próximo año correrá para Hitech en F2), Simon Pagenaud (campeón de IndyCar en 2016), Pietro Fittipaldi y Charlie Eastwood. Las escuderías no tienen un número límite de reservas, así que la posibilidad para el argentino está intacta.
Según pudo saber Clarín, la oficialización -si es que la hay- no sería hasta la semana que viene.
Varrone, quien cumplirá 25 años el 6 de diciembre, es piloto de fábrica de Corvette, el modelo de autos deportivos de General Motors con el que obtuvo las 24 Horas de Le Mans en 2023 y el título en la divisional LMGTE del Campeonato Mundial de Resistencia de la FIA ese mismo año.
En una entrevista con Clarín en abril pasado, el nacido en Maschwitz contó la diferencia entre un hypercar y un Fórmula 2: «Tienen cosas similares. En un Hypercar el manejo mucho más fino es mucho más prolijo. En el Formula 2 me encontré con un auto bastante tosco hay que ser bastante más agresivo con el volante. Eso fue lo que más me sorprendió. Pero también me costó el poder de frenado del F2, que es muchísimo más que un Hypercar, podés frenar mucho más adentro en la curva».
Y, también, recordó las pruebas a bordo de un Fórmula 2 a fines de 2024: «La verdad es que las pruebas fueron muy bien. Voy a ser completamente sincero, mucho mejor de lo que yo esperaba. Antes de la prueba tenía mucha presión y mucha incertidumbre, porque hacía mucho que no estaba arriba de un fórmula. Y en la situación que se dio, o sea, el último día de test, llegué completamente crudo. Pero me sentí cómodo. Eso me abrió muchas puertas y muchas posibilidades para este año. Estamos ya en contacto con con tres equipos y ya tenemos un plan de pruebas armado. Está todo encaminado para estar presente este año».
La historia comenzó en 2015, cuando eran un par de chicos apasionados por los autos. El Kartódromo de Zárate fue su escuela: compartían equipo de karting aunque no la categoría. Esos dos años de diferencia de edad no fueron impedimento para forjar una amistad que incluía ir a la casa del otro y pasar horas frente a una pantalla corriendo en el simulador. Fueron juntos a Europa por primera vez a correr una prueba de karting.
Franco volvió y se instaló en España para hacer Fórmula 4 en el equipo de Fernando Alonso. Nicolás se fue poco después, cuando tenía 17 años y mientras cursaba el último año de un secundario que rindió libre. El sueño de ambos era la Fórmula 1: Franco, que no es otro que Colapinto, lo consiguió inesperadamente en 2024, cuando Williams, el equipo que lo metió en su academia en 2023, lo eligió como reemplazante de Logan Sargeant para las últimas nueve carreras.
Nicolás Varrone, que en 2020 -acorralado por el presupuesto- dejó los autos de fórmula y se metió al Endurance donde fue bicampeón de las 24 Horas de Le Mans, había abandonado el sueño hasta que General Motors lo reavivó al anunciar que se incorporará al Gran Circo en 2026. Y él, como el piloto oficial más joven de la marca y experiencia en monopostos, se anotó en ese camino.
Varrone es miembro de una familia muy vinculada a los fierros: su padre, Martín Varrone, fue piloto y es coleccionista de autos (tiene, entre otros el primer vehículo de Diego Armando Maradona: un Fiat 128 color crema); su madre Sandra Castrogiovianni, también fue corredora.










