El dibujante valenciano Paco Roca ha dado un giro de registro temático en su último cómic, El viaje (Astiberri), para reflexionar e indagar en las relaciones de pareja, tanto a partir de sus propias experiencias como de las recogidas en su entorno.
La nueva novela gráfica del Premio Nacional del Cómic de 2008 y autor de obras como El abismo del olvido, Arrugas o La casa ya sabe que dará el salto al cine antes de ver la luz, de la mano de Estela Films y Pólvora Films, pues sus derechos fueron comprados apenas con unos bocetos.
Así lo cuenta Paco Roca (València, 1969) en una entrevista, en la que reconoce que su nuevo trabajo se alimenta de su propia experiencia de sus rupturas y de la de la gente que tiene alrededor.
La suerte de hacer lo que te gusta
Confiesa que tiene «la suerte» de que puede hacer el tipo de cómics que le gusta hacer en cada momento, y aunque no es algo buscado, «es verdad que se van intercalando los proyectos y a veces algunas historias son más de documentación, más históricas, y otras más íntimas«.
«Cambias un poco de registro, pero es lo que me pide en cada momento el cuerpo. Con esta historia tenía esa necesidad, como en La Casa tras vivir una experiencia. Contarla en un cómic ayuda a reflexionar y poner determinadas cosas en orden. Y piensas que lo que es especial para ti puede serlo para los lectores», argumenta.
Detalla que el punto de partida es una ruptura que tuvo hace años. «Aunque no tenía la intención de hacer un cómic, sí que tomé notas porque en ese momento te parece tan dramático… pero todo pasa. A los que vivimos de contar emociones y la realidad, nos vienen bien las notas para utilizarlas en determinadas historias».
«La gente a mi alrededor, de determinada franja de edad con la que te mueves, estaba en relaciones similares, en crisis, o todo lo contrario, tenían una nueva relación tras una ruptura. Entonces me di cuenta de la importancia que tienen en nuestras vidas las relaciones de pareja y pensé que lo que me estaba ocurriendo a mí podía ser de interés y era un tema para reflexionar», afirma.
Realidad íntima y ficción
El autor de El tesoro del Cisne Negro o Regreso al Edén agrega que cogió parte de las relaciones que ha tenido a lo largo de su vida, las rupturas y demás, y le añadió otras cosas. «Es una mezcla de realidad íntima y personal, unida a otros casos y a ficción», añade.
¿Y de qué trata El viaje? «Va sobre la ruptura, sobre las relaciones a largo plazo y todo lo que conlleva; en eso piensa Fran, el protagonista de la historia mientras está varado en la Patagonia porque su vuelo ha quedado cancelado», lo que le da tiempo para cavilar y plantearse diferentes cuestiones sentimentales que han marcado su vida.
Sobre el escenario en el que transcurre la historia de Fran, Roca recuerda que también «tiene un parte de realidad» porque en una gira por Uruguay y Argentina le cancelaron el vuelo y la compañía aérea les recolocó en un hotel; durante los días de espera se juntaba con los afectados durante las comidas y hablaban de «un montón de cosas».
«Me pareció curioso y era un buen lugar para situar un cómic, esa burbuja que se crea fuera del mundo entre los viajeros anclados, pero en Buenos Aires tienes mil cosas que hacer, no llegas a estar aislado, y sin salir de Argentina pensé en un lugar que pudiese exagerar ese aislamiento y soledad que sufre el personaje», señala.
«Para los que hemos crecido con las novelas de Julio Verne, la Patagonia es un lugar más recóndito«, según Roca, quien viajó allí diez días para documentarse para la historia.
El reto de llevar ‘El viaje’ al cine
Antes de salir a la venta el cómic, la historia ideada por Paco Roca ya cuece su adaptación cinematográfica, pues sus derechos audiovisuales fueron comprados tras ver los primeros bocetos.
El estudio del dibujante valenciano Paco Roca notas, guión, bocetos y dibujos de su último. EFE/Manuel Bruque«Fue una cosa extraña, movida por mi editor. Casualidades de que hablando con un producto amigo suyo le preguntó en qué estaba y con solo los bocetos les pareció que era interesante. Una vez acabado, se ha enriquecido mucho», relata para admitir que le parece «un reto».
A su juicio, es «una historia muy íntima, sobre todo, de conversación. No tiene un gran drama detrás, como en La Casa, y me sorprende que haya gente que decida invertir en historias así».
No obstante, afirma que en «justamente en esas historias tan íntimas es donde normalmente suele estar lo universal y, de repente, son historias que aunque aparentemente no resulten difíciles, conectan muy bien con los espectadores».
Y aunque tiene muchas propuestas y proyectos, su siguiente trabajo será otro cómic con el periodista valenciano Rodrigo Terrasa, con quien ya trabajó en El abismo del olvido, cuya adaptación cinematográfica también está pendiente.
Dice que no puede contar muchos detalles pero asegura que al hilo de esa obra se sitúa en otro momento histórico y de nuevo «mezclará periodismo con narrativa para rescatar un hecho real», que a ambos les parece «muy interesante pero del que nunca se ha hablado».










