El Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) conocido este martes incluye un informe especial sobre leptospirosis humana y canina, que analiza los casos registrados en el país entre las semanas 1 y 33. Según los datos sistematizados por el Ministerio de Salud, durante el período analizado se notificaron 76 casos confirmados y 106 probables en humanos. Esto sitúa la tasa de incidencia acumulada nacional en 0,39 casos cada 100.000 habitantes, con un incremento del 42 por ciento interanual. En cuanto a los casos de leptospirosis canina, se notificaron 164 casos confirmados, lo que representa un aumento del 76% que el año anterior.
El BEN señala que el incremento de casos podría responder a condiciones ambientales favorables para la transmisión, actualmente modelados por el fenómeno del Super Niño. Además, lo atribuyen a una mayor exposición de la población a ambientes contaminados y una mayor circulación de la bacteria en animales. Asimismo, se advierte que una mayor sensibilidad del sistema de vigilancia, a partir del fortalecimiento de la sospecha clínica, el diagnóstico y la notificación, también podría explicar parte del aumento registrado.
De los 164 casos registrados en humanos a nivel nacional, 84 corresponden a la Provincia de Buenos Aires, 28 a Córdoba y 16 a Entre Ríos. El análisis demográfico dio cuenta de que el 78,6% de los casos corresponde a varones y que el 63% se concentra en personas de entre 20 y 49 años. En cuanto a la evolución clínica, el 60% de los casos requirió internación hospitalaria y, entre ellos, el 27% ingresó a unidades de cuidados intensivos.
El cuadro clínico se caracterizó predominantemente como síndrome febril agudo inespecífico. La fiebre fue el signo más frecuente, presente en el 91% de los casos, seguida por mialgias o artralgias en el 75%, cefalea en el 61%, síntomas gastrointestinales en el 58%, incluyendo náuseas, vómitos, diarrea y dolor abdominal, y dolor retroocular en el 26%. Con menor frecuencia se notificaron formas con compromiso pulmonar (26%), con manifestaciones como disnea, taquipnea, dolor torácico, neumonía u otras alteraciones respiratorias, y compromiso hepático (19%), caracterizado por ictericia o hepatomegalia.
Entre los 66 casos que contaban con información sobre la posible fuente de infección, el contacto con roedores, su orina o sus deposiciones fue el antecedente más frecuente También se registraron exposiciones vinculadas con animales de compañía y de producción, así como con agua y ambientes potencialmente contaminados.
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana transmitida por el contacto con agua, barro o suelo contaminados con orina de animales infectados. Las inundaciones, las lluvias intensas y la presencia de roedores pueden aumentar el riesgo de exposición.
Ante las posibles consecuencias del impacto del fenómeno El Niño en Argentina, en septiembre de este año se publicó el documento “Leptospirosis: transmisión, diagnóstico, tratamiento y prevención ante el fenómeno El Niño”, para facilitar información a los equipos de salud sobre la sospecha clínica precoz, el inicio inmediato del tratamiento antibiótico empírico (sin esperar confirmación diagnóstica) y la adopción de medidas preventivas.
En este sentido, el BEN también recuerda que es importante evitar el contacto directo con aguas estancadas, barro y suelos potencialmente contaminados y que se deben utilizar botas impermeables y guantes en actividades de riesgo. También es importante mantener los domicilios y sus alrededores limpios, y almacenar alimentos, agua y residuos en recipientes cerrados para evitar el acceso de roedores. Ante síntomas como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares después de una exposición de riesgo, se debe concurrir, inmediatamente, al sistema de salud.









